- La F1 y Ruanda firman un acuerdo de diez temporadas para celebrar el Gran Premio de África a principios de la próxima década.
- El circuito se construirá en Bugesera, a unos 40 kilómetros al sur de Kigali, junto al nuevo aeropuerto internacional.
- La pista deberá cumplir los estándares de Grado 1 de la FIA y acogerá eventos durante todo el año.
- África vuelve al calendario tras la última carrera en Kyalami en 1993, con una afición estimada en más de 100 millones de seguidores.
La Fórmula 1 ha confirmado un acuerdo con Ruanda para incorporar al calendario el Gran Premio de África, presentado por Visit Rwanda, a principios de la próxima década. El contrato tendrá una vigencia de diez temporadas y dependerá de la construcción de un circuito nuevo en Bugesera, a unos 40 kilómetros al sur de Kigali.
La operación supone el regreso del campeonato al continente africano, ausente desde 1993, cuando se celebró la última carrera en Kyalami (Sudáfrica). La F1 aspira así a competir en todos los continentes habitados y a acercarse a una afición que, según sus datos, supera los 100 millones de seguidores en África.
Un acuerdo a diez años con la vista puesta en África
El anuncio lo han presentado la propia Fórmula 1, el Gobierno de Ruanda y la FIA. El circuito se diseñará conforme a los estándares de Grado 1 de la FIA, el requisito imprescindible para albergar una prueba del Mundial. La fecha exacta de la primera carrera no está cerrada y se conocerá cuando avancen las obras.
Stefano Domenicali, presidente y consejero delegado de la F1, ha calificado el acuerdo como un momento histórico. En su opinión, África siempre ha formado parte del futuro del campeonato y el regreso se ha buscado con el socio adecuado y un compromiso a largo plazo. La organización insiste en que no se trata solo de un fin de semana de carreras.
Bugesera, el corazón del proyecto

El futuro trazado se levantará junto al nuevo Aeropuerto Internacional de Kigali, en la región de Bugesera. El proyecto aprovechará los desniveles naturales del terreno para crear un recorrido exigente y con buenas zonas de visibilidad para el público. La Junta de Desarrollo de Ruanda coordina un plan más amplio de infraestructuras, turismo y comercio.
Las instalaciones no estarán activas solo durante el Gran Premio. Están pensadas para acoger durante todo el año otras competiciones internacionales, congresos y espectáculos, con el objetivo de atraer inversión y generar actividad económica más allá del automovilismo.
El regreso a África tras más de tres décadas

La última cita africana del Mundial se disputó el 14 de marzo de 1993 en Kyalami, con victoria de Alain Prost. Desde entonces, el continente había quedado fuera de un calendario que ahora busca recuperar presencia en mercados con gran crecimiento. Ruanda ya ha organizado eventos como el Congreso de la FIFA o los Mundiales de ciclismo.
El país presidido por Paul Kagame considera que el Gran Premio puede dejar un legado duradero. Kagame ha asegurado que el objetivo nunca fue un único fin de semana de carreras, sino empleo, formación, turismo y nuevas oportunidades de negocio para Ruanda y su región.
Oportunidad deportiva y debate político

El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, ha defendido que el retorno de la F1 a África es un paso importante para el crecimiento global del automovilismo. La federación trabajará con Formula One Management y los responsables del circuito para que el trazado cumpla los máximos estándares internacionales.
El proyecto también ha despertado críticas por posible sportswashing. Diversas organizaciones y sectores opositores a Kagame denuncian restricciones políticas y de expresión, mientras el Gobierno ruandés sostiene que los grandes eventos impulsan turismo, inversión y proyección exterior. La F1 mantiene que el acuerdo busca un impacto positivo a largo plazo.
Con el contrato de diez años, el circuito de Bugesera y el respaldo de la FIA, Ruanda se prepara para devolver a África al calendario de la Fórmula 1. La fecha sigue pendiente de la construcción, pero el anuncio ya coloca al país en el mapa del automovilismo y abre un nuevo capítulo deportivo, económico y político para la categoría.