- Lanzamiento del nuevo Perte VEC 5 para baterías con 100 millones de euros ampliables.
- Adjudicados más de 200 millones en la línea de cadena de valor del Perte VEC 4.
- Más de 2.900 millones distribuidos ya en distintas convocatorias del Perte VEC a más de 350 empresas.
- Impulso paralelo a la descarbonización industrial con 100 millones adicionales para proyectos energéticos clave.

El Ministerio de Industria y Turismo ha movido ficha en la política industrial ligada al coche eléctrico. El titular del departamento, Jordi Hereu, ha hecho público el lanzamiento del nuevo Perte VEC 5 centrado en baterías, acompañado de un nuevo impulso financiero para la cadena de valor del vehículo eléctrico y conectado.
En una intervención ante el tejido empresarial, el ministro ha detallado que el Perte VEC 5 nace con una dotación inicial de 100 millones de euros, ampliables, y que de forma paralela ya se han adjudicado más de 200 millones en la línea específica de cadena de valor del Perte VEC 4, consolidando así la apuesta del Gobierno por este sector estratégico.
Un nuevo Perte VEC 5 enfocado en baterías
Durante su participación en un foro sobre industria organizado por la CEOE, Hereu adelantó que la orden de bases del Perte VEC 5 para baterías se publicará bajo el nuevo marco de ayudas de Estado de la Comisión Europea, lo que permitirá una mayor flexibilidad en la ejecución de los proyectos que se presenten.
Este nuevo programa estará destinado a impulsar inversiones en la cadena de valor de las baterías, un elemento clave para el desarrollo del vehículo eléctrico y para la autonomía industrial de España y de la Unión Europea en un contexto de competencia internacional creciente.
Según explicó el ministro, el presupuesto inicial asciende a 100 millones de euros, con posibilidad de ampliación en función de la demanda y del encaje con los límites que marque Bruselas. La intención del Ejecutivo es que el esquema de apoyos pueda adaptarse con agilidad a los proyectos tractores que se vayan presentando.
Hereu subrayó que el Perte VEC 5 se enmarca en la estrategia de reforzar la fabricación y el desarrollo tecnológico de baterías en territorio español, conectando tanto con grandes plantas industriales como con proyectos de investigación avanzada en materiales y nuevas soluciones de almacenamiento.

Además, el ministro avanzó el calendario previsto: la ventanilla para presentar solicitudes se abrirá el 7 de abril y permanecerá disponible hasta el 13 de abril, un plazo concentrado que obligará a las empresas interesadas a tener muy avanzada la preparación de sus proyectos.
Refuerzo del Perte VEC 4 y apoyo a la cadena de valor
Junto al anuncio del nuevo Perte VEC 5, Hereu comunicó que ya se han adjudicado más de 200 millones de euros de la línea de cadena de valor del Perte VEC 4, destinada a consolidar proyectos industriales y tecnológicos ligados al vehículo eléctrico y conectado.
Entre las iniciativas beneficiarias destaca la asignación de 16,8 millones de euros a Basquevolt, en Vitoria, orientada a la investigación de nuevos materiales para baterías. Este proyecto se considera clave para avanzar hacia tecnologías de almacenamiento más eficientes y competitivas a nivel europeo.
Otra de las actuaciones relevantes es la concesión de 4,4 millones de euros a Évolution Synergétique Automovite, en Sevilla, para el desarrollo del vehículo conectado. Con ello se busca reforzar la integración de componentes digitales y de conectividad avanzada en la próxima generación de automóviles fabricados en España.
Asimismo, la Zona Franca de Barcelona recibirá 3,3 millones de euros para la consolidación del proyecto de Ebro, vinculado a la reindustrialización de instalaciones automovilísticas y al impulso de nuevos modelos de movilidad eléctrica en un enclave emblemático para el sector.
Con estas resoluciones, tanto provisionales como definitivas, el Ministerio de Industria y Turismo suma ya 2.900 millones de euros adjudicados en las distintas convocatorias del Perte VEC, beneficiando a más de 350 empresas repartidas por todo el territorio nacional.
Impacto en la industria española y contexto europeo
Hereu enmarcó estos anuncios en un momento en el que la industria española afronta una doble transición: ecológica y digital, muy condicionada por las políticas comunitarias de descarbonización y por la necesidad de ganar competitividad frente a otras regiones del mundo.
Durante el foro organizado por la CEOE, el ministro insistió en la importancia de la colaboración público-privada como palanca para movilizar inversiones, señalando que el papel de las empresas será determinante para que los recursos públicos se traduzcan en empleo estable, innovación y nueva capacidad productiva.
Hereu defendió que los datos recientes muestran un comportamiento relativamente positivo del sector industrial en España si se comparan con el entorno europeo, destacando que en 2025 el empleo industrial superó por primera vez los 3 millones de ocupados, y que el Índice de Producción Industrial cerró el último año con un crecimiento del 4,5%.
El ministro aprovechó su intervención para rebatir los mensajes excesivamente pesimistas sobre el estado de la industria, animando a las compañías a seguir apostando por el país y por proyectos de largo recorrido en ámbitos como la automoción, la energía y la digitalización.
Conexión con la descarbonización industrial
Aunque el foco de la intervención se centró en el nuevo Perte VEC 5 y en el refuerzo del Perte VEC 4, Hereu también puso sobre la mesa otros apoyos que caminan en paralelo y que tienen impacto directo en la transición energética de la industria.
En este sentido, el responsable de Industria anunció que se han resuelto recientemente nuevas adjudicaciones del Perte de Descarbonización Industrial por valor de 100 millones de euros, orientadas a reducir las emisiones de sectores intensivos en energía y a modernizar equipamientos productivos.
Entre los proyectos que reciben un mayor volumen de recursos figuran los 60 millones de euros asignados a Hydnum en Puertollano, vinculados a iniciativas para avanzar en soluciones energéticas más limpias en un enclave con una larga tradición industrial.
También sobresalen los 24,6 millones de euros destinados a ENCE en Pontes de García (A Coruña), una actuación que se enmarca en los esfuerzos por adaptar instalaciones existentes a un modelo productivo menos dependiente de combustibles fósiles y más alineado con los objetivos climáticos europeos.
Según subrayó el ministro, estas medidas complementan el despliegue del Perte VEC al favorecer un entorno industrial más eficiente y sostenible, condición imprescindible para que la fabricación de vehículos eléctricos y baterías sea competitiva a medio y largo plazo.
Próximos pasos y mensaje al tejido empresarial
Hereu dejó claro que la puesta en marcha del Perte VEC 5 no es un punto final, sino un nuevo paso dentro de una hoja de ruta más amplia para el vehículo eléctrico y conectado, en la que se irán ajustando los instrumentos de apoyo en función de la respuesta del mercado y de los cambios en la regulación europea.
El ministro animó a empresas grandes y pymes a preparar proyectos sólidos y alineados con los objetivos de innovación, sostenibilidad y creación de empleo, recordando que los plazos de presentación de solicitudes son ajustados y que la calidad técnica será un criterio clave para la selección de iniciativas.
Durante el foro, insistió en que «después de los Next Generation hay vida», en referencia a que la llegada de los fondos europeos no agota las posibilidades de apoyo público, sino que debe servir de trampolín para nuevas estrategias industriales y tecnológicas en España y en el conjunto de la Unión Europea.
El mensaje del Ministerio pasa por consolidar una base industrial robusta en torno al vehículo eléctrico, las baterías y la descarbonización, de forma que España pueda seguir siendo un actor relevante en la automoción europea y en las nuevas cadenas de valor asociadas a la transición energética.
En este contexto, el anuncio del Perte VEC 5 para baterías y la adjudicación de nuevos recursos al Perte VEC 4 y al Perte de Descarbonización Industrial se interpretan como un movimiento para asegurar que la transformación del sector automovilístico y de la industria pesada se traduzca en inversión real, empleo cualificado y capacidad tecnológica propia, manteniendo a la vez la vista puesta en las exigencias regulatorias y en la competencia global.