- Incorporación del acelerador electrónico Bosch (ETC) para una entrega de potencia más progresiva y natural.
- Equipamiento premium de serie que incluye cámaras Sony, pantalla TFT de 8 pulgadas y asientos calefactables.
- Chasis orientado al uso mixto con llantas de radios, suspensiones regulables y ABS desconectable en la trasera.
- Relación calidad-precio disruptiva, consolidándose como una de las opciones más vendidas para el carnet A2.

Si hay algo que ha sorprendido al sector motero en los últimos tiempos es cómo una marca china ha logrado romper el hielo y conquistar el mercado español. La Zontes 368G no es solo un vehículo más, sino que se ha convertido en un auténtico fenómeno de ventas, especialmente entre quienes buscan su primera moto con el carné A2, demostrando que el sello «Made in China» ahora es sinónimo de calidad y vanguardia.
La firma no se ha dormido en los laureles y ha lanzado una actualización que llega para reventar los esquemas. El nuevo modelo recibe las siglas ETC, que no son otra cosa que un acelerador electrónico, una mejora que, aunque parezca un detalle técnico menor, cambia totalmente la sensación al conducir, haciendo que la moto se sienta mucho más refinada y madura que su predecesora.
El corazón de la bestia: Potencia y Gestión Electrónica
Bajo el chasis late un motor monocilíndrico de 367,6 cc que no se anda con chiquitas. Con unos 38,8 CV de potencia y 40 Nm de par, este scooter se posiciona como uno de los más fuertes de su segmento, dejando atrás a rivales directos como la Honda ADV 350 en cifras puras. La respuesta es inmediata y contundente, ideal tanto para salir del semáforo en ciudad como para adelantar en carretera.
La gran joya de la corona es el sistema de aceleración desarrollado por Bosch. Este Ride by Wire permite que la entrega de gas sea mucho más suave y natural, eliminando cualquier brusquedad. Además, gracias a esta tecnología, Zontes ha podido añadir un control de velocidad crucero y gestionar mejor los modos de conducción, adaptando la moto al terreno o al estado del asfalto.
Para evitar que el motor sufra en jornadas intensas, se ha incorporado un radiador de aceite, optimizando la temperatura interna. Todo esto se complementa con un control de tracción revisado y desconectable, lo que garantiza que el piloto tenga el control total, especialmente cuando decide abandonar el asfalto y aventurarse por caminos rurales.

Tecnología que parece de ciencia ficción
Si te gustan los gadgets, este scooter es un paraíso. Destaca la pantalla TFT de 8 pulgadas, que ahora es mucho más fluida gracias a un procesador de cuatro núcleos. No solo es bonita, sino que es tremendamente intuitiva, permitiendo gestionar llamadas, música y navegación integrada sin que te vuelvas loco buscando la opción en los menús.
Para manejar todo este despliegue, Zontes ha instalado una nueva botonera retroiluminada que incluye un joystick para navegar por la interfaz, mejorando la usabilidad mientras conduces. Además, el cuadro nos informa en tiempo real de la presión y temperatura de los neumáticos, un dato vital para la seguridad que normalmente solo vemos en motos de gama muy alta.
Uno de los puntos que más flipan a los usuarios es la integración de cámaras HD de Sony, tanto delantera como trasera, con visión nocturna y 128 GB de memoria interna. Olvídate de instalar soportes feos o cámaras externas; aquí ya viene todo de serie y funcionando a la perfección para grabar tus rutas.
Un SUV de dos ruedas: Capacidad Off-Road
Zontes no ha creado un scooter que solo «parezca» aventurero; ha diseñado una máquina capaz de comerse caminos sencillos. Cuenta con una horquilla invertida de 41 mm con un recorrido de 154 mm, regulable en compresión y extensión, que absorbe los baches con una suavidad sorprendente. En la parte trasera, los amortiguadores también son regulables en precarga y extensión.
El tren de rodaje es clave: lleva una rueda delantera de 17 pulgadas y una trasera de 14, ambas con llantas de radios cruzados y neumáticos mixtos sin cámara. Esta configuración permite una conducción mucho más precisa fuera del asfalto. Para rematar la fiesta, el ABS trasero es desconectable, una característica imprescindible para quien quiere jugar un poco en la tierra.
En cuanto a la frenada, confía en la calidad de J.Juan, con un disco delantero de 300 mm y pinza radial de cuatro pistones. El conjunto es equilibrado y transmite una confianza ciega, permitiendo entrar en curvas con agilidad a pesar de ser un vehículo voluminoso.
Comodidad y Detalles que marcan la diferencia
La ergonomía ha sido muy trabajada. El asiento es amplio y, en esta versión, llega con calefacción independiente para el conductor y el pasajero, ideal para los meses de invierno. A pesar de su anchura, la altura del asiento es de 790 mm, lo que lo hace accesible, aunque el ancho del mismo obliga a abrir bastante las piernas al bajar.
El equipamiento de serie es, sencillamente, una locura. Incluye puños calefactables, pantalla regulable en cinco posiciones, iluminación full-LED con luces auxiliares ya homologadas y un sistema Keyless para el arranque, el depósito y el hueco bajo el asiento, donde caben perfectamente dos cascos integrales.
Mención especial merece el freno de estacionamiento mediante una palanca mecánica. Es una solución brillante y sencilla que deja la moto totalmente inmovilizada en pendientes, evitando sustos desagradables al estacionar. Además, el vehículo es ahora 5 kg más ligero y cuenta con un escape de nuevo diseño y menor peso.
Con un precio extremadamente competitivo de 5.592 euros, este scooter demuestra que es posible ofrecer prestaciones de gama alta sin dispararse el coste. Es una máquina polivalente que combina la practicidad urbana con una capacidad de escape real, convirtiéndose en la opción más inteligente para quienes no quieren renunciar a nada ni gastar una fortuna en el proceso.