- La DGT concede la primera autorización en España para vehículos autónomos de nivel 4 a la alianza Uber, WeRide y Avomo.
- La fase inicial contará con 20 vehículos que circularán con un especialista a bordo por zonas de alta demanda de Madrid.
- El objetivo es lanzar un servicio comercial de robotaxis antes de que termine 2026, con la vista puesta en 2027 para la operación sin conductor.
- Madrid se convierte en la cuarta ciudad de la alianza global Uber-WeRide, que prevé llegar a 15 urbes en 2030.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dado el visto bueno a la primera autorización en España para que turismos autónomos de nivel 4 circulen por vías públicas. El permiso, concedido a la alianza formada por Uber, WeRide y Avomo, permitirá que en las próximas semanas comiencen a verse estos vehículos por las calles de Madrid, aunque en una primera fase lo harán con un especialista a bordo para supervisar el funcionamiento del sistema.
Este hito supone un paso decisivo para que la capital española se convierta en una de las primeras ciudades de la Unión Europea en contar con un servicio de robotaxis operativo. La autorización, enmarcada en el programa ES-AV de la DGT, habilita a las empresas a iniciar los trabajos de mapeo, validación de rutas y pruebas de preparación operativa, una fase previa imprescindible antes de lanzar el servicio comercial con pasajeros.
Una flota inicial de 20 vehículos con supervisión humana
La primera fase del despliegue contempla una veintena de vehículos equipados con la tecnología de WeRide, que circularán por distintas zonas de alta demanda de la Comunidad de Madrid. Aunque se trata de vehículos de nivel 4, es decir, capaces de asumir todas las tareas de conducción sin intervención humana en áreas delimitadas, cada unidad contará con un conductor especialista de seguridad que podrá tomar el control manual en cualquier momento.
El modelo elegido para estas pruebas es el WeRide GXR, una furgoneta 100% eléctrica de unos 4,7 metros de longitud, fabricada por Farizon (grupo Geely), que puede albergar hasta cinco pasajeros en las filas traseras. Este vehículo ha obtenido la primera homologación nacional en la Unión Europea para este tipo de tecnología, lo que convierte a Madrid en un referente regulatorio para la futura certificación y comercialización de vehículos autónomos en el resto del continente.
La compañía estadounidense tiene previsto iniciar el servicio comercial con pasajeros a finales de 2026, aunque todavía con un operador a bordo. Según sus cálculos, pasados unos meses los coches podrían comenzar a circular de forma totalmente autónoma, sin nadie al volante, algo que podría materializarse a lo largo de 2027.
Madrid, cuarta ciudad de la alianza global Uber-WeRide

Con esta autorización, Madrid se convierte en la cuarta ciudad donde Uber y WeRide operan de forma conjunta, tras Abu Dabi, Dubái y Riad. La alianza estratégica entre ambas compañías tiene como objetivo llegar a 15 ciudades antes de 2030 y desplegar decenas de miles de vehículos autónomos en vías públicas de todo el mundo. La capital española se suma así a la carrera europea por los robotaxis, compitiendo directamente con Múnich, que también está acelerando sus planes en este ámbito.
El mantenimiento de las flotas correrá a cargo de Avomo, la división de vehículos autónomos del grupo Moove Cars, con el que Uber ya colabora en Atlanta y Austin. Esta empresa española será la encargada de la gestión, el mantenimiento y la operación de los vehículos, mientras que WeRide aportará la tecnología de conducción autónoma y Uber actuará como plataforma de conexión entre el vehículo y el pasajero.
La decisión de la DGT se sustenta en el marco regulatorio ES-AV, un programa específico para vehículos automatizados que sitúa a España en una posición favorable para el desarrollo de esta tecnología. Según fuentes de Uber, el proyecto madrileño sentará las bases para futuros despliegues en otras ciudades españolas y europeas, estableciendo un marco de referencia para la certificación de la venta de coches autónomos.
La transformación de Uber hacia la movilidad autónoma

Este movimiento forma parte de una transformación estratégica mucho más amplia para Uber. La compañía estadounidense ha situado los vehículos autónomos en el centro de su crecimiento futuro y ha anunciado inversiones superiores a 10.000 millones de dólares durante los próximos años para impulsar este negocio. Su estrategia no pasa por desarrollar una tecnología propia, sino por asociarse con diferentes empresas especializadas y utilizar su plataforma para conectar sus vehículos con los pasajeros.
Uber mantiene acuerdos con varios desarrolladores de tecnología autónoma, entre ellos Waymo, Wayve, Zoox, WeRide y Nuro. La compañía pretende convertirse en la plataforma de referencia para distintos operadores de robotaxis, aprovechando su escala internacional, su capacidad para gestionar la demanda y su experiencia en áreas como las flotas, los seguros, la financiación, la infraestructura de recarga y la relación con los reguladores.
En paralelo, la empresa ha anunciado recientemente el recorte de 3.300 empleos, equivalentes al 10% de su plantilla global, con el objetivo de reducir estructura y abaratar costes aprovechando el uso de inteligencia artificial mientras eleva su inversión en robotaxis. Este movimiento refleja la apuesta decidida de la compañía por la conducción autónoma como su principal vía de crecimiento a medio plazo.
La carrera europea por los robotaxis

Europa empieza a dar los primeros pasos en la implantación de servicios de transporte autónomo, aunque con distintos grados de avance. En Zagreb (Croacia), la compañía Pony.ai y Verne operan desde mayo de 2026 un servicio comercial de robotaxis, aunque los vehículos circulan con una persona a bordo como medida de seguridad. En Londres, Uber ha comenzado a operar con la británica Wayve, mientras que en Múnich la compañía estadounidense trabaja con Autobrains Technologies y NVIDIA.
La Comunidad de Madrid, por su parte, ha anunciado un proyecto piloto de coches y taxis autónomos que comenzará a funcionar de forma experimental en el último trimestre de 2026, con el objetivo de reducir la siniestralidad mediante la aplicación de tecnologías de conducción autónoma. La iniciativa, que se implantará en municipios como Alcobendas y la capital, no implicará la concesión de nuevas licencias de taxi ni autorizaciones de VTC, y contará con la participación de empresas desarrolladoras de software, operadores de flotas, compañías de VTC y representantes del sector del taxi durante un periodo inicial de dos años, prorrogable.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha destacado que esta medida situará a la región entre los referentes europeos en movilidad avanzada, junto a otras actuaciones como la nueva línea de autobús autónomo que empezará a operar próximamente en Leganés o la renovación integral de la L6 de Metro, que a lo largo de 2027 se convertirá en la primera automatizada de toda la red del suburbano.
Con la autorización de la DGT, Madrid se posiciona como un banco de pruebas privilegiado para la conducción autónoma en Europa. La veintena de vehículos que comenzarán a circular en las próximas semanas permitirá evaluar en condiciones reales la interacción de esta tecnología con el tráfico urbano, los peatones y el resto de usuarios de la vía. Si se cumplen los plazos previstos, a finales de 2026 los madrileños podrán experimentar con un servicio de robotaxi basado en vehículos de nivel 4, un primer paso hacia un futuro en el que la conducción autónoma podría transformar por completo la movilidad urbana en España y en el resto del continente.


