- El Leapmotor B10 fue el coche 100% eléctrico más matriculado en España durante julio, con 506 unidades, superando al Kia EV3 y al BYD Atto 2.
- El SUV compacto de origen chino comenzará a producirse en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza) en otoño de 2026, convirtiéndose en el primer eléctrico chino fabricado en España.
- La gama ofrece versiones 100% eléctricas con hasta 434 km de autonomía y una variante de autonomía extendida (REEV) que alcanza los 900 km, con precios desde 22.500 euros.

El mercado español del vehículo eléctrico ha encontrado un nuevo protagonista inesperado. El Leapmotor B10, un SUV compacto de origen chino, se ha colado en lo más alto de las matriculaciones de turismos 100% eléctricos durante el mes de julio, un hito que pocos hubieran pronosticado hace apenas un año. Este resultado no solo confirma el creciente apetito por los mejores coches eléctricos chinos en España, sino que llega en un momento clave: la marca se prepara para iniciar su producción en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza) antes de que termine el año.
Los datos, facilitados por Ideauto para la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles (Anfac), sitúan al B10 con 506 unidades matriculadas en julio, una cifra que le permite superar a rivales consolidados como el Kia EV3 (454 unidades) o el BYD Atto 2 (434 unidades). Este liderazgo mensual adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que el modelo acumula 1.760 matriculaciones entre enero y julio, lo que lo convierte en el vehículo más vendido de la firma china en nuestro país, por delante del C10 y del urbano T03.
Un éxito comercial con sello aragonés
La noticia del liderazgo en ventas cobra una dimensión especial al conocer que el B10 se ensamblará en la Línea 2 de la factoría de Figueruelas, la misma donde se producirá un nuevo Opel eléctrico con tecnología de Leapmotor. Esta decisión, confirmada por el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, convierte al SUV chino en el primer vehículo eléctrico de origen asiático fabricado en España, un movimiento estratégico que busca evitar los aranceles a coches chinos impuestos por la Unión Europea a los coches eléctricos importados de China.
La planta zaragozana, que ya produce modelos como el Opel Corsa eléctrico, el Peugeot E-208 o el Lancia Ypsilon, iniciará la producción del B10 en otoño de 2026. No será el único modelo de Leapmotor que salga de estas líneas: está previsto que el B05 llegue a principios de 2027, y los informes apuntan a que los modelos A10 y A05 también podrían sumarse a la producción local. Para Aragón, donde la automoción representa el 12% del PIB regional y la planta emplea a cerca de 5.000 trabajadores directos, esta apuesta supone un balón de oxígeno en plena transición hacia la electrificación.
Dos mecánicas para cubrir todas las necesidades
El Leapmotor B10 es un SUV del segmento C que mide 4,52 metros de largo, 1,88 metros de ancho y 1,65 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,73 metros. Ofrece cinco plazas y un maletero de 430 litros en su versión eléctrica, que se reduce a 330 litros en la variante de autonomía extendida. En el interior destaca una pantalla táctil flotante de 14,6 pulgadas, un cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas y un techo panorámico de casi dos metros cuadrados, uno de los más grandes del mercado.
La gama mecánica se estructura en dos opciones bien diferenciadas. La primera es 100% eléctrica, con un motor de 218 CV y dos baterías de litio ferro-fosfato: una de 56,2 kWh que homologa 361 kilómetros de autonomía y otra de 67,1 kWh que alcanza los 434 kilómetros. En ambos casos, la carga rápida admite hasta 168 kW en corriente continua, lo que permite pasar del 30% al 80% en unos 20 minutos. La segunda opción es la denominada REEV Hybrid, un sistema de autonomía extendida que combina el mismo motor eléctrico con un pequeño motor de gasolina de 1.5 litros que actúa como generador. Esta configuración, con una batería de 18,8 kWh, ofrece 86 kilómetros en modo eléctrico puro y un alcance total combinado de hasta 900 kilómetros.
Precios y ayudas: la clave del éxito
El factor precio ha sido determinante para explicar el tirón comercial del B10. La versión eléctrica de acceso parte de 22.500 euros, incluyendo la financiación con Stellantis Finance, las ayudas de 3.375 euros del Plan Auto+ y los 900 euros del Certificado de Ahorro Energético (CAE). La versión REEV Hybrid, por su parte, está disponible desde 23.900 euros con las mismas condiciones. Al fabricarse en Zaragoza, ambos modelos podrán acceder al 100% de las ayudas públicas, un argumento de peso para los compradores.
El equipamiento de serie es generoso incluso en el acabado de acceso Life, que incluye techo panorámico, cámara de 360 grados y un completo paquete de asistentes a la conducción. El modelo ha obtenido cinco estrellas en las pruebas de EuroNCAP, con siete airbags y 17 sistemas de asistencia. La versión superior Design añade elementos como llantas de mayor tamaño y detalles estéticos exclusivos, con precios que arrancan en 29.900 euros sin descuentos ni promociones.
El contexto del mercado eléctrico español acompaña esta tendencia. Las matriculaciones de vehículos electrificados crecieron un 33,1% entre enero y julio, con 83.242 unidades registradas. Aunque el Tesla Model 3 lidera el acumulado anual con 5.770 unidades, la ausencia de la marca americana en los primeros compases del trimestre ha dejado hueco a nuevos protagonistas. El B10 ha sabido aprovechar esa oportunidad, y ahora la pregunta es si podrá mantener el ritmo cuando Tesla vuelva a pisar el acelerador en septiembre.
Con la producción local a la vuelta de la esquina y una red de concesionarios en plena expansión, Leapmotor ha demostrado que un SUV eléctrico asequible puede competir de tú a tú con las marcas establecidas. La combinación de precio, autonomía y fabricación local ha convertido al B10 en un serio candidato a repetir en los primeros puestos del ranking eléctrico español durante los próximos meses, mientras la industria observa con atención cómo un desconocido se ha convertido en el centro de todas las miradas.

El desembarco del B10 en Figueruelas no solo garantiza carga de trabajo para la planta aragonesa, sino que refuerza el papel de España como nodo industrial en la electrificación europea. La alianza entre Stellantis y Leapmotor ha encontrado en Zaragoza el punto de equilibrio perfecto entre costes, logística y capacidad productiva. Queda por ver si la demanda acompañará a medio plazo, pero los primeros datos invitan al optimismo. El verdadero test llegará cuando la producción local esté a pleno rendimiento y el modelo deba demostrar que su éxito no fue una anécdota estacional, sino el inicio de una nueva era en la movilidad eléctrica española.



