- Uber y Pony.ai desplegarán más de 2.000 robotaxis en Europa.
- La alianza se expandirá a cuatro ciudades europeas más, tras su estreno en Zagreb.
- El acuerdo incluye tecnología autónoma de nivel 4 y la plataforma de Uber.
- La expansión también llegará a Oriente Próximo, mientras la competencia se intensifica.

La alianza entre Uber y la compañía china Pony.ai da un paso adelante en su estrategia de movilidad autónoma. Ambas empresas han anunciado la ampliación de su colaboración para desplegar más de 2.000 robotaxis en varias ciudades europeas, un movimiento que refuerza la apuesta por los vehículos sin conductor en el Viejo Continente. La noticia, dada a conocer este viernes, consolida una relación que ya había arrancado en Zagreb, donde llevan operando desde principios de año.
El acuerdo, según los comunicados oficiales, contempla la extensión del servicio a cuatro ciudades europeas adicionales, aunque por ahora no se han revelado los nombres ni las fechas concretas. La expansión también llegará a Oriente Próximo, según han indicado las compañías. Este movimiento se produce en un momento en el que la industria de los robotaxis vive una intensa competencia, con actores como Waymo, Baidu o WeRide moviendo ficha en distintos mercados.
El acuerdo: qué aporta cada socio

En esta colaboración, cada parte tiene un rol bien definido. Pony.ai pone la tecnología de conducción autónoma de nivel 4, así como su experiencia operativa y de atención al usuario, desarrollada en los despliegues que ya realiza en China, donde opera en las cuatro ciudades de primer nivel. Por su parte, Uber facilita el acceso a su plataforma, integrando el pago y la reserva a través de su aplicación, igual que si se tratara de un VTC convencional.
La alianza ya había dado sus primeros frutos en Zagreb, donde se convirtió en el primer servicio de robotaxis de pago de Europa. Según explican desde Pony.ai, este acuerdo ampliado les ofrece un camino más claro hacia la escala comercial, al aprovechar la red de distribución que Uber ya tiene montada. Para Uber, supone sumar una tecnología madura sin tener que asumir el desarrollo completo de vehículos autónomos.
Expansión europea y próximos pasos
Los detalles sobre las ciudades europeas que acogerán los nuevos robotaxis siguen sin concretarse. Las compañías solo han avanzado que el despliegue será gradual y en zonas urbanas delimitadas, dependiendo de los permisos locales, que varían mucho entre países. La hoja de ruta incluye primero Europa y después Oriente Próximo, aunque no hay calendario oficial.
Este anuncio llega poco después de que Uber y la británica Wayve Technologies obtuvieran permiso para operar un servicio de robotaxis supervisado en Londres. Además, Uber mantiene una colaboración con Baidu para probar movilidad autónoma en Reino Unido. La alianza con Pony.ai es la primera que introduce un servicio de pago en Europa, lo que da una ventaja competitiva importante.
En paralelo, la actividad de Pony.ai fuera de China ha cobrado relevancia debido a la ralentización en la concesión de licencias en su mercado de origen, tras una revisión de seguridad provocada por un incidente con vehículos de Baidu. Aunque las autorizaciones se han reanudado, el proceso es gradual y podría frenar el crecimiento interno, empujando a la empresa a buscar oportunidades en el extranjero.
Contexto competitivo y desafíos
Waymo, el principal competidor de Uber, ha expandido sus operaciones a Tokio y Londres, mientras que en Estados Unidos sigue creciendo. Esa presión se refleja en el mercado: las acciones de Uber han sufrido vaivenes, incluida una caída del 20% desde sus máximos de octubre, después de que surgieran rumores sobre una posible salida de Waymo de su alianza exclusiva con la plataforma.
Otros actores también están moviendo ficha en Europa. WeRide ha llegado a un acuerdo con la danesa GreenMobility para desplegar vehículos autónomos en Dinamarca a partir de 2027, mientras que Momenta Global, también socia de Uber, se ha convertido en la primera empresa asiática en obtener licencia para probar robotaxis en Alemania. Estas iniciativas muestran que el continente se está convirtiendo en un escenario clave para la movilidad autónoma.
La alianza entre Uber y Pony.ai supone un paso firme hacia la comercialización masiva de los robotaxis en Europa. Con más de 2.000 vehículos previstos y una expansión a cuatro ciudades adicionales, ambas compañías buscan posicionarse antes de que el mercado se consolide. Aunque quedan incógnitas sobre las ciudades y fechas, la tendencia es clara: los taxis sin conductor están cada vez más cerca de nuestras calles.

