- Toyota impulsa una visión de movilidad inclusiva global con proyectos urbanos, vehículos específicos y dispositivos personales para distintos perfiles de movilidad.
- Iniciativas como My Easy Access combinan apps, mapas y planificación de rutas accesibles para facilitar desplazamientos autónomos en ciudades reales.
- En París 2024, Toyota desplegará APM, tiradores eléctricos para sillas de ruedas y una gran flota electrificada y de hidrógeno, con identidad visual común.
- La marca apoya el deporte inclusivo a través de eventos como el Paraciclismo UCI y Special Olympics, uniendo movilidad accesible, voluntariado e inclusión social.

La movilidad inclusiva de Toyota no va solo de coches; es una forma distinta de entender cómo nos movemos por la ciudad, cómo participamos en el deporte y cómo disfrutamos del día a día sin barreras. La marca japonesa ha dado un giro enorme a su papel tradicional de fabricante de vehículos para convertirse en un proveedor de soluciones de movilidad pensadas para todo tipo de personas, tengan o no discapacidad.
En los últimos años, Toyota ha puesto en marcha proyectos, dispositivos eléctricos personales, vehículos específicos y colaboraciones con fundaciones y organizaciones deportivas para que la libertad de movimiento deje de ser un privilegio y pase a ser un derecho real. Desde plataformas digitales para planificar rutas accesibles, hasta tiradores eléctricos para sillas de ruedas o pequeños vehículos de última milla, el abanico de propuestas es amplio y, sobre todo, muy práctico.
La visión “Movilidad para todos” y la inclusión como punto de partida
En el centro de toda esta estrategia está la idea de “Mobility for All” o Movilidad para todos, la filosofía con la que Toyota quiere que cualquier persona pueda desplazarse con seguridad, comodidad y autonomía, independientemente de su edad, condición física o capacidades. No se trata solo de adaptar vehículos, sino de rediseñar por completo la experiencia de moverse por la ciudad y de participar en actividades como el turismo o el deporte.
Como socio internacional de movilidad del Comité Olímpico Internacional (COI) y del Comité Paralímpico Internacional (CPI), Toyota ha convertido los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en un gran escaparate para mostrar soluciones reales de movilidad inclusiva. París 2024 es el mejor ejemplo: allí se desplegarán vehículos específicos para transportar a atletas, familias, voluntarios y espectadores con necesidades de accesibilidad, junto con tecnologías eléctricas y de hidrógeno que reducen al mínimo las emisiones.
Esta apuesta no se limita a los grandes eventos. A través de la Toyota Mobility Foundation (TMF) y de alianzas con entidades como la Fundación Corporativa Michelin o la asociación francesa Tourisme & Handicaps, la marca impulsa proyectos sociales e innovadores que buscan mejorar la vida de millones de personas con movilidad reducida en entornos urbanos reales: barrios, centros históricos, zonas turísticas o áreas residenciales.
El enfoque es muy claro: combinar tecnología, datos y diseño universal para que la accesibilidad deje de ser algo “extra” y pase a formar parte del núcleo con el que se planifican las ciudades, los eventos deportivos y los servicios de transporte. Es decir, que las personas con discapacidad no tengan que adaptarse al entorno, sino que el entorno se adapte a ellas.
My Easy Access: la plataforma digital para moverse sin barreras

Uno de los proyectos más interesantes en el terreno urbano es My Easy Access, una plataforma digital impulsada por Toyota Mobility Foundation, la Fundación Corporativa Michelin y la asociación Tourisme & Handicaps. Esta iniciativa nace para facilitar la vida a quienes necesitan disponer de información fiable sobre lugares, rutas y servicios accesibles en tiempo real.
A través de una aplicación móvil, un sitio web y mapas GPS, My Easy Access permite identificar puntos accesibles, transporte público adaptado, eventos y recorridos pensados para distintos perfiles de movilidad: personas en silla de ruedas, personas mayores, familias con carrito de bebé o usuarios con otras necesidades específicas. La idea es que cualquiera pueda planificar sus desplazamientos por la ciudad sin sorpresas desagradables a mitad del camino.
En la fase inicial, el proyecto se ha probado en Marsella, donde se han puesto a examen los sistemas de recopilación de datos, la calidad de la información y la experiencia real de los usuarios. La asociación Tourisme & Handicaps, especializada en turismo inclusivo, tiene un papel clave: coordina la validación de datos, organiza pruebas con personas con discapacidad y trabaja con asociaciones locales para que lo que aparece en la app refleje la accesibilidad real, no un simple mapa teórico.
La Fundación Corporativa Michelin aporta su experiencia en servicios digitales y cartografía, apoyando la creación de un sistema que muestre rutas accesibles en tiempo real y localizaciones verificadas. De este modo, los usuarios pueden desplazarse con mucha más autonomía, tanto si visitan una ciudad como turistas como si se trata de su lugar de residencia habitual.
Por su parte, Toyota Mobility Foundation contribuye con un planificador de rutas peatonales adaptado al perfil de movilidad de cada persona. La plataforma no solo muestra el camino más corto, sino el más adecuado según las necesidades: rampas en lugar de escaleras, aceras anchas, pasos de peatones accesibles, zonas sin grandes pendientes, etc. Así se contribuye a un desarrollo urbano más sostenible e inclusivo.
Tras Marsella, la meta es desplegar My Easy Access en dos nuevas ciudades piloto y después ampliarla a otras regiones, siempre con la misma lógica: probar primero en condiciones reales, ajustar la herramienta y medir su impacto antes de escalar el proyecto. Los socios coinciden en que se trata de una alianza social que busca el interés público y la inclusión, con beneficios directos para millones de personas con movilidad reducida.
C+Walk T y otros dispositivos de movilidad personal accesible
Más allá de las plataformas digitales, Toyota ha desarrollado una serie de dispositivos de movilidad personal pensados para trayectos cortos y entornos peatonales, como recintos deportivos, centros comerciales, hospitales o cascos urbanos con calles estrechas. El objetivo es que desplazarse a pie no sea un problema para quienes tienen limitaciones de movilidad, pero tampoco una experiencia complicada para el resto.
Uno de los protagonistas es el C+Walk T, un pequeño vehículo eléctrico compacto y muy maniobrable, diseñado para moverse con facilidad entre peatones. Está pensado para que lo utilicen personas que van de pie, sentadas o incluso usuarios de silla de ruedas, facilitando el desplazamiento en interiores amplios y en espacios públicos donde un coche o una furgoneta no tienen sentido.
El C+Walk T destaca por ser silencioso, de emisiones locales cero y fácil de manejar, lo que lo convierte en una solución ideal para mejorar la accesibilidad sin saturar el entorno urbano ni generar contaminación adicional. Su diseño se centra en la estabilidad, la seguridad y el confort, de modo que pueda ser una alternativa real para quien se fatiga al caminar o tiene dificultades para recorrer largas distancias a pie.
En el marco del Campeonato Mundial de Paraciclismo de la UCI celebrado en Ronse (Bélgica), Toyota presentó el C+Walk T junto a otros dispositivos como Yosh-e y C+Walk S. Todos ellos son soluciones compactas, fáciles de usar y orientadas a ofrecer independencia de movimiento en recintos deportivos, zonas de entrenamiento o áreas de descanso para atletas con diferentes niveles de movilidad.
Estos dispositivos no son solo un escaparate tecnológico: muestran cómo la movilidad inclusiva también pasa por repensar el “último tramo” de cada trayecto, ese pequeño recorrido desde una parada de transporte público hasta la puerta de un estadio, un hotel o una residencia. Ahí es donde muchas personas encuentran las mayores barreras, y donde soluciones de este tipo pueden marcar una diferencia enorme.
Vehículos APM: transporte accesible en París 2024
La expresión más visible de la movilidad inclusiva de Toyota en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024 son los APM (Accessible People Movers), unos vehículos eléctricos con batería diseñados específicamente para transportar personas con necesidades especiales de accesibilidad en los recintos y zonas cercanas a las sedes deportivas.
El APM funciona como un vehículo de “último tramo”: no sustituye al transporte público convencional o a los coches privados, sino que cubre ese recorrido final entre los aparcamientos, las estaciones o las zonas de acceso y la puerta misma de los recintos olímpicos, la Villa o los puntos de reunión oficiales. De esta forma, quienes tienen dificultades para caminar o utilizan silla de ruedas pueden desplazarse con comodidad y sin estrés.
Diseñado por Toyota Motor Europe en Bélgica y fabricado por Toyota Caetano en Portugal, el APM es un vehículo totalmente eléctrico, con una autonomía aproximada de 100 km y una velocidad máxima en torno a 20 km/h, suficientes para moverse con seguridad en espacios con muchos peatones y tráfico restringido. Durante los Juegos se desplegarán unos 250 APM para usos muy variados.
Entre sus funciones principales está el transporte de atletas, organizadores, voluntarios y espectadores que tengan discapacidad física o dificultades para andar, incluyendo usuarios de sillas de ruedas. Además, los APM se utilizarán para mover objetos pequeños entre sedes, así como para tareas de apoyo en servicios de emergencia dentro del perímetro de los Juegos.
Su diseño prioriza la accesibilidad: el acceso al habitáculo se ha optimizado para que subir y bajar sea fácil, hay espacio para acomodar sillas de ruedas y se han tenido en cuenta maniobras frecuentes en espacios reducidos. En definitiva, el APM es una herramienta práctica y visible de cómo un gran evento deportivo puede organizarse pensando desde el principio en todos sus asistentes.
Tiradores eléctricos de sillas de ruedas: libertad de movimiento adicional
Otra de las grandes apuestas de Toyota para París 2024 es el tirador eléctrico de sillas de ruedas, un dispositivo que se acopla a sillas de ruedas manuales convencionales para transformarlas en una solución de movilidad eléctrica con batería. El objetivo es que los usuarios ganen autonomía, reduzcan el esfuerzo físico y se desplacen con mayor comodidad en recorridos de media distancia.
Este tirador se ha desarrollado junto con la empresa austríaca de movilidad Klaxon, especializada en productos que ayudan a las personas en silla de ruedas a moverse con más facilidad e independencia. El resultado es un sistema que, una vez acoplado, proporciona tracción eléctrica, con una autonomía media de unos 25 km, suficiente para el uso intensivo en una jornada olímpica o en desplazamientos cotidianos dentro de una ciudad.
Durante los Juegos de París 2024, el tirador eléctrico estará disponible en la Villa paralímpica con 50 unidades en formato de movilidad compartida a través de la aplicación KINTO Mobility. Para utilizarlo, las personas usuarias deberán instalar un soporte específico en su silla de ruedas, lo que permite acoplar y desacoplar el dispositivo con rapidez y seguridad.
Además, se prevé contar con al menos 150 unidades adicionales durante la ceremonia inaugural de los Juegos Paralímpicos, puestas a disposición de los Comités Paralímpicos Nacionales, atletas y personal de organización. Para garantizar la seguridad, la velocidad del tirador eléctrico estará limitada, oscilando aproximadamente entre 3-4 km/h en la ceremonia y 6-8 km/h en la Villa, adaptándose así a los flujos de peatones y a la convivencia con otras personas.
Esta solución no solo amplía las opciones de transporte dentro del entorno olímpico, sino que demuestra el potencial de los dispositivos eléctricos acoplables para transformar sillas de ruedas manuales en medios de transporte mucho más versátiles. Es una forma relativamente sencilla y económica de introducir tecnología eléctrica allí donde renovar completamente la silla no sería posible.
Identidad visual común y flota electrificada en los Juegos
La movilidad inclusiva en París 2024 no se entiende sin el componente medioambiental. Toyota aprovechará el evento para desplegar una flota electrificada avanzada, que incluye no solo los APM y los tiradores eléctricos, sino también vehículos de pila de combustible de hidrógeno como el Toyota Mirai.
En total, Toyota aportará alrededor de 500 unidades del Mirai a la flota oficial de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, demostrando la viabilidad real del hidrógeno como solución de movilidad libre de emisiones en el uso. Junto con híbridos, híbridos enchufables y otros vehículos eléctricos de batería, se conforma un ecosistema variado que encaja con la estrategia poliédrica de la marca frente a la descarbonización.
Para que todo este conjunto tenga coherencia a ojos del público, todos los vehículos de Toyota que participen en los Juegos, incluyendo APM, tiradores eléctricos, flota Mirai y otras soluciones de movilidad, lucirán una identidad visual de diseño especial. Esta imagen común refuerza la alianza entre Toyota y el movimiento olímpico y paralímpico, y a la vez sirve para identificar de un vistazo la tecnología utilizada en cada caso.
La idea es que, a través de distintos colores y elementos gráficos, cada tipología de vehículo o dispositivo se pueda reconocer rápidamente, permitiendo que atletas, voluntarios y visitantes sepan qué tipo de servicio ofrecen: transporte accesible, movilidad personal, apoyo logístico, etc. De esta manera, la tecnología no queda escondida, sino que se convierte en parte visible de la experiencia del evento.
Apoyo al deporte inclusivo: Paraciclismo y Special Olympics
La apuesta de Toyota por la movilidad inclusiva se ve también en su presencia constante en competiciones deportivas inclusivas y eventos específicamente pensados para atletas con discapacidad. Uno de los ejemplos recientes es el Campeonato Mundial de Paraciclismo de la UCI, celebrado en Ronse (Bélgica), donde participaron deportistas paralímpicos de 51 países.
En este evento, Toyota desplegó una flota de más de 30 vehículos y mostró en acción sus soluciones de movilidad inclusiva, entre ellas Yosh-e, C+Walk T y C+Walk S. Estos dispositivos se utilizaron para facilitar los desplazamientos de atletas, personal y voluntarios, y para demostrar cómo la tecnología puede ayudar a que más personas participen plenamente en el deporte.
Además, la marca habilitó una zona de descanso para los deportistas, un espacio pensado para que pudieran relajarse, recargar energías y recuperarse entre competiciones. Un equipo de trece voluntarios de Toyota estuvo atento durante todo el evento a las necesidades de los atletas, reforzando la idea de que la movilidad inclusiva no es solo cuestión de máquinas, sino también de apoyo humano y empatía.
La competición de Ronse aglutinó pruebas tan variadas como contrarrelojes individuales o relevos mixtos con handbikes, con la participación de 328 ciclistas con diferentes discapacidades. La presencia de los vehículos y dispositivos de Toyota subrayó cómo, cuando el entorno y la movilidad se diseñan bien, más personas pueden rendir al máximo y disfrutar del deporte sin obstáculos añadidos.
Mónica Perez Lobo, Vicepresidenta de Sostenibilidad de Toyota Motor Europe, destacó el talento y el espíritu de apoyo mutuo que se vivió durante el campeonato, y subrayó cómo las soluciones de movilidad bien pensadas ayudan a que todos puedan participar, desempeñarse y prosperar. Ese mismo enfoque se ha llevado a otros eventos, como los Juegos de Verano de Special Olympics en Bélgica.
Special Olympics y el voluntariado corporativo de Toyota
Special Olympics es un movimiento mundial por la inclusión de personas con discapacidad intelectual a través del deporte. Toyota colabora estrechamente con esta organización, tanto a nivel europeo como en España, proporcionando vehículos, espacios de recuperación y acciones de voluntariado que refuerzan el apoyo más allá de la pura logística.
En Bélgica, la marca fue patrocinador principal de la 41ª edición de los Juegos de Verano de Special Olympics, un evento que reunió a unos 3.500 atletas que compitieron en 20 disciplinas deportivas durante cuatro días, consiguiendo alrededor de 6.900 medallas. Para garantizar la movilidad, Toyota facilitó transporte para atletas, personal y voluntarios, y también habilitó una Sala de Recuperación donde los deportistas podían descansar entre pruebas.
En España, la colaboración se ha materializado, por ejemplo, en una jornada de voluntariado organizada por Toyota España junto con Special Olympics. En esa actividad, 24 empleados de la compañía y 24 deportistas con discapacidad intelectual procedentes de varias comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Cataluña, Madrid y Región de Murcia) compartieron una mañana jugando al pádel.
Más allá del deporte en sí, esta jornada sirvió para fomentar la interacción directa y el entendimiento mutuo entre personas con y sin discapacidad, dejando claro que la inclusión también pasa por compartir tiempo, experiencias y espacios de ocio. Los participantes pudieron dialogar, conocerse mejor y derribar prejuicios, algo que encaja de lleno con la filosofía corporativa de Toyota.
Esta acción se alinea con la campaña global Start Your Impossible, con la que la marca anima a todas las personas a superar límites mediante el deporte y la movilidad. Special Olympics persigue una meta similar: promover la inclusión social y afectiva de personas con discapacidad intelectual, ofreciéndoles oportunidades para demostrar su talento y crecer a través de la competición deportiva.
La red de apoyo a la inclusión en España
En nuestro país, Special Olympics nació en 1991 impulsada por S.A.R. la Infanta Doña Elena, y hoy tiene presencia en 13 comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla. Su actividad alcanza a más de 16.000 deportistas y cuenta con aproximadamente 4.500 personas entre voluntariado y entrenadores, con participación en 16 modalidades deportivas diferentes.
La colaboración con Toyota refuerza esta red, aportando soluciones de transporte y visibilidad para los eventos y competiciones, pero también ayudando a que la sociedad conozca mejor las capacidades de estos deportistas. La movilidad inclusiva se convierte así en una herramienta para la integración social y no solo en un medio de transporte físico.
Al facilitar vehículos, apoyar la logística de los campeonatos y promover eventos compartidos con empleados y atletas, la marca contribuye a crear entornos más abiertos y accesibles, en los que la diversidad se asuma con naturalidad. El deporte, la movilidad y la inclusión se entrelazan para dar oportunidades reales a quienes, de otro modo, tendrían más difícil participar.
En este contexto, la visión de Toyota no se limita a sus soluciones tecnológicas, sino que se amplía a una responsabilidad social más amplia: acompañar a las organizaciones que trabajan día a día con personas con discapacidad, poner a su disposición recursos y mostrar que la movilidad accesible es una parte esencial de su bienestar.
Todo este conjunto de proyectos, desde las plataformas digitales urbanas hasta los vehículos de París 2024 y el apoyo al deporte inclusivo, construye poco a poco un ecosistema en el que la movilidad inclusiva de Toyota deja de ser una declaración de intenciones y se convierte en una realidad tangible en ciudades, eventos y comunidades de todo el mundo.