- Propuesta para que las sanciones económicas se calculen en función de la capacidad adquisitiva del infractor.
- Vigilancia mediante inteligencia artificial en carriles Bus-VAO con restricciones para vehículos con etiqueta Cero.
- Obligatoriedad de registro y seguro para Vehículos de Movilidad Personal (VMP) como los patinetes.
- Nuevas sanciones por el uso de balizas V16 no homologadas y multas sin posibilidad de pronto pago.
Ponerse al volante en las carreteras españolas está dejando de ser una cuestión de simple pericia para convertirse en un ejercicio de actualización constante de las leyes. La Dirección General de Tráfico está impulsando una serie de cambios que buscan modernizar el Reglamento General de Circulación, haciendo especial hincapié en que la seguridad vial se adapte a las nuevas tecnologías y realidades sociales. Estas modificaciones no solo traen consigo nuevos dispositivos, sino también una forma distinta de entender el castigo económico por las infracciones cometidas.
Desde el control de los carriles más exclusivos hasta la forma en la que aparcamos el patinete en casa, la normativa está cerrando el cerco sobre conductas que antes pasaban desapercibidas. Resulta vital para cualquier conductor estar al tanto de estos movimientos, ya que no conocer la ley no exime de recibir una notificación en el buzón con una cuantía que podría ser superior a lo esperado. A continuación, desgranamos los puntos más calientes de esta transformación normativa que ya empieza a asomar en el horizonte.

Multas progresivas: ¿pagar en función de lo que ganas?
Uno de los debates más intensos que ha llegado al Congreso de los Diputados es la posibilidad de que las sanciones de tráfico dejen de ser fijas. La propuesta sugiere que el castigo económico sea proporcional a la riqueza, de modo que una misma falta no suponga el mismo esfuerzo para un mileurista que para un gran directivo. Aunque todavía es una proposición de ley, se plantea que las rentas más altas sufran recargos que podrían llegar al 500% en casos de ingresos superiores a los 100.000 euros anuales.
Este sistema, que ya funciona en países como Finlandia o Suiza, busca que las multas no pierdan su carácter disuasorio para quienes tienen un alto poder adquisitivo. Pere Navarro ha mostrado interés en el modelo, aunque reconoce que cruzar los datos de Tráfico con los de la Agencia Tributaria supone un desafío técnico y administrativo considerable. De salir adelante, el importe básico de una multa grave de 200 euros podría dispararse para ciertos perfiles, manteniendo su precio actual para la gran mayoría de la población.
Vigilancia con inteligencia artificial en carriles Bus-VAO
Si eres de los que entra en Madrid por la A-6, habrás notado que el carril Bus-VAO ya no es campo abierto para cualquiera. La DGT ha desplegado cámaras inteligentes capaces de contar cuántas personas viajan dentro de un coche en tiempo real. Lo más llamativo es que desde principios de 2026, los vehículos con etiqueta Cero emisiones ya no pueden circular en solitario por este carril a menos que los paneles LED lo autoricen expresamente. Esta medida responde a la saturación que sufrían estos carriles debido al aumento de coches eléctricos y la necesidad de optimizar el nuevo modelo de movilidad.
Ignorar la señalización de los paneles variables se considera una infracción grave que conlleva una sanción de 200 euros. El sistema funciona de forma totalmente automatizada, cruzando la matrícula con el registro de vehículos y enviando la multa casi de inmediato. Además del corredor de la A-6, esta tecnología de conteo de ocupantes se está expandiendo a otras ciudades como Sevilla, Málaga, Granada y Palma, donde el acceso a ciertas zonas estará cada vez más condicionado por el número de pasajeros.

El nuevo escenario para los patinetes eléctricos
Los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) han dejado de ser un juguete para convertirse en un transporte regulado con todas las de la ley. A partir de 2026, será obligatorio que todos los patinetes que circulen por las calles españolas estén inscritos en un registro oficial y cuenten con un certificado de circulación, siguiendo la nueva normativa de patinetes eléctricos. Si tienes un modelo antiguo comprado antes de 2024, tienes de margen hasta 2027 para regularizar su situación o dejar de usarlo en la vía pública.
Pero el registro no es el único requisito que viene pisando fuerte. Los usuarios de patinetes de más de 25 kg deberán contratar obligatoriamente un seguro de responsabilidad civil. Además, se mantienen prohibiciones estrictas como circular por aceras, túneles o vías interurbanas. Incumplir estas normas o conducir bajo los efectos del alcohol en un patinete puede acarrear multas idénticas a las de un coche, reforzando la idea de que quien maneja un motor, sea del tamaño que sea, tiene una responsabilidad legal.

Móvil, visibilidad y la llegada de la baliza V16
El uso del teléfono móvil sigue siendo la principal causa de distracciones mortales, pero la DGT ha afinado el tiro: no solo te multarán por llevarlo en la mano. La normativa exige que el conductor tenga una visibilidad diáfana de la carretera, lo que significa que un soporte mal colocado en el parabrisas que obstaculice la visión puede costarte 200 euros, aunque no toques el dispositivo. El criterio del agente es clave en estos casos para determinar si la ubicación del terminal pone en riesgo la seguridad.
Por otro lado, los clásicos triángulos de emergencia tienen los días contados frente a la baliza luminosa V16. Este dispositivo debe estar homologado y contar con conectividad con la plataforma DGT 3.0. Si el aparato no tiene batería o es un modelo barato sin la certificación necesaria, las autoridades pueden sancionarte con 80 euros, motivo por el cual los fabricantes de balizas V16 alertan sobre la falta de claridad normativa. La idea es que, en caso de avería, no tengas que salir del coche para señalizar, evitando así atropellos en el arcén que suelen ser fatales.

Infracciones que no perdonan: sin derecho a descuento
Estamos acostumbrados a que pagar rápido signifique pagar la mitad, pero hay excepciones importantes. Existen ciertas conductas que la ley considera tan graves o desleales que eliminan la posibilidad del pronto pago. Por ejemplo, si te pillan usando un inhibidor de radares o si no identificas al conductor responsable de una infracción cuando te lo solicita la administración, te tocará abonar el importe íntegro de la sanción sin rechistar.
Tampoco hay rebaja para quienes causen daños a la infraestructura vial o manipulen señales de tráfico de forma malintencionada. El objetivo de esta medida es penalizar con mayor dureza a quienes intentan engañar al sistema o muestran un desprecio absoluto por los elementos que garantizan la seguridad de todos. Así, el mecanismo de reducción del 50% queda reservado para infracciones comunes donde existe una voluntad de rectificación rápida por parte del ciudadano.

El panorama de la movilidad en España está virando hacia una digitalización total donde la vigilancia es constante y las reglas son cada vez más específicas para cada tipo de vehículo. Mantenerse informado sobre la obligatoriedad de los nuevos seguros para VMP, la correcta homologación de las balizas luminosas o las restricciones dinámicas en los carriles de alta ocupación es la mejor herramienta para evitar sorpresas desagradables. Al final, adaptarse a estos cambios normativos no es solo una cuestión de evitar multas, sino de contribuir a un entorno vial más fluido, tecnológico y, sobre todo, seguro para quienes compartimos el asfalto a diario.


