- Incorporación del sistema E-Shift que simula ocho marchas virtuales para una conducción más emocional.
- Autonomía extendida hasta los 700 kilómetros gracias a nuevos neumáticos de baja resistencia.
- Debut del Kit Manthey de fábrica para optimizar el rendimiento en circuito de las versiones más potentes.
- Renovación completa del sistema de infoentretenimiento con integración de inteligencia artificial.

Porsche ha decidido mover ficha con su berlina eléctrica por excelencia, introduciendo una serie de actualizaciones que van mucho más allá de un simple lavado de cara estético. El fabricante alemán se ha propuesto que la conducción de un coche a pilas no tenga por qué ser aburrida o carente de alma, enfocando sus esfuerzos en mejorar lo que ellos llaman la conexión multisensorial entre la máquina y quien se sienta a los mandos.
Esta renovación, que ya puede solicitarse en los concesionarios españoles, llega con la firme intención de mantener al modelo en lo más alto de un segmento cada vez más reñido. No se trata solo de potencia bruta, sino de cómo se entrega esa energía y de facilitar la vida a los usuarios con mejoras significativas en el software y la autonomía, aspectos cruciales para el día a día de cualquier propietario de un vehículo de estas características.
El sistema E-Shift y la vuelta a las sensaciones mecánicas
Una de las incorporaciones más llamativas es, sin duda, la función denominada E-Shift. Con este sistema, Porsche intenta replicar el tacto de sus famosas transmisiones de combustión mediante ocho relaciones de marcha virtuales que el conductor puede gestionar a través de las levas situadas tras el volante deportivo GT. La idea es que sientas esos pequeños tirones y cambios en el par motor que tanto gustan a los puristas.
Para que la experiencia sea redonda, el sistema se apoya en un sonido eléctrico deportivo totalmente rediseñado que varía según la velocidad y la exigencia del pie derecho. No es solo ruido; se trata de una configuración acústica específica para cada versión de la gama, complementada con un cuadro de instrumentos que ahora muestra un cuentarrevoluciones virtual y luces de cambio, para que sepas exactamente cuándo «engranar» la siguiente velocidad.
Aunque este sistema viene de serie en el acabado Turbo GT, el resto de la familia puede equiparlo de forma opcional. Es una solución que busca estimular el oído y el tacto, demostrando que el carácter deportivo no está reñido con la ausencia de pistones y cilindros, algo que los ingenieros de Stuttgart han pulido con esmero.
Eficiencia y autonomía: rozando los 700 kilómetros
En lo que respecta a la usabilidad, la marca ha logrado exprimir un poco más la eficiencia de sus baterías. Gracias a la combinación de la batería Performance Plus y unos nuevos neumáticos de verano diseñados para ofrecer una resistencia a la rodadura mínima, el Taycan es capaz de alcanzar los 700 kilómetros de autonomía bajo el ciclo de homologación WLTP. Esto supone un alivio para quienes planean viajes largos por la península o el resto de Europa.

Estas nuevas gomas de 20 pulgadas están pensadas para reducir el gasto energético sin comprometer el agarre. Es importante destacar que este aumento de rango se centra principalmente en las variantes de tracción trasera, que son las que más se benefician de estas mejoras aerodinámicas y de rodaje, permitiendo que el coche sea mucho más polivalente en trayectos interurbanos.
Kit Manthey: un extra de rendimiento para el circuito
Para los que no tienen suficiente con las prestaciones de serie, Porsche ofrece ahora el Kit Manthey directamente desde fábrica. Este paquete de mejoras, que ya es un viejo conocido en los modelos de combustión más radicales de la casa, aterriza por primera vez en un coche eléctrico para optimizar la aerodinámica y el chasis de la versión Turbo GT con paquete Weissach.
Los resultados de estas modificaciones saltan a la vista, o mejor dicho, al cronómetro. Con este kit, el Taycan ha logrado detener el reloj en 6:55,533 minutos en el trazado de Nürburgring, estableciendo un nuevo récord para coches eléctricos de lujo. Incluye ajustes en el motor y elementos aerodinámicos que pegan el coche al asfalto, demostrando que el rendimiento en pista sigue siendo una prioridad absoluta para la firma.
Digitalización y software de última generación
El habitáculo también recibe su dosis de tecnología punta con el Porsche Digital Interaction. El nuevo cerebro electrónico del coche es hasta cinco veces más rápido que el anterior, lo que se traduce en menús que vuelan y una respuesta táctil instantánea. Además, el sistema permite visualizar un modelo en 3D del vehículo con el color exacto que hayas elegido para la carrocería, lo que le da un toque bastante moderno y personal.
La inteligencia artificial también hace acto de presencia a través del asistente de voz Voice Pilot. Ahora es posible mantener una conversación mucho más natural con el coche, pedirle que busque puntos de interés mediante Google o incluso que abra la tapa de carga sin tener que tocar ningún botón. Todo esto se complementa con una integración mejorada de Apple CarPlay y un planificador de rutas que calcula con precisión milimétrica dónde y cuánto tiempo debes parar a recargar.
Por último, se ha mejorado la carga inalámbrica para smartphones, que ahora cuenta con un soporte magnético y ofrece 25 vatios de potencia, permitiendo recuperar batería en el móvil mucho más rápido que antes. La conectividad se mantiene siempre al día gracias a las actualizaciones inalámbricas (OTA), que permiten instalar nuevas funciones en segundo plano sin que el usuario tenga que pasar por el taller oficial.
La marca alemana ha conseguido con estos cambios que su berlina eléctrica sea un producto mucho más equilibrado, uniendo la eficiencia necesaria para el uso diario con ese picante extra que se le exige a cualquier deportivo. Con la apertura de pedidos en los Centros Porsche, se confirma que la apuesta por la electricidad sigue quemando etapas con paso firme, ofreciendo un vehículo que destaca tanto por su despliegue tecnológico como por su capacidad para emocionar al volante en cualquier tipo de vía.
