- Llega como el sucesor global del Kia Ceed, destacando por un espacio interior líder en su clase y un diseño muy llamativo.
- Ofrece tres motorizaciones gasolina: un microhíbrido de 115 CV con etiqueta ECO y dos variantes turbo de 150 y 180 CV.
- Su equipamiento se divide en tres acabados (Drive, Tech y GT-Line), destacando una triple pantalla panorámica de serie.

Kia ha decidido dar un giro a su estrategia en Europa y, en medio de la fiebre por los eléctricos, nos lanza un bombazo: el nuevo K4. Este modelo llega para ocupar el lugar que deja el mítico Ceed, apostando por un vehículo de desarrollo global fabricado en México, algo inusual para la marca en nuestro continente, pero que busca refrescar el segmento de los compactos, ese que ha ido perdiendo terreno frente a los omnipresentes SUV.
A primera vista, el K4 no pasa desapercibido. Tiene un aire moderno y atrevido que recuerda a los últimos modelos eléctricos de la firma, con una silueta muy aplanada y aerodinámica. Es un coche pensado para quienes buscan la racionalidad de un compacto tradicional pero con un toque de diseño vanguardista, siendo una alternativa ideal para familias que no quieren subir al SUV pero necesitan espacio de sobra.
Un diseño exterior que impone

El coche juega con la filosofía ‘Opposites United’, buscando un equilibrio entre elementos contrastados. Con una longitud de 4,44 metros y un ancho de 1,85, el K4 se siente más ancho de lo que es, especialmente gracias a sus pilotos traseros que le dan una estampa muy deportiva. Su altura es reducida (1,43 metros), lo que lo hace más bajito que un Volkswagen Golf, obligando a quien sube a hacer un pequeño esfuerzo para entrar, pero ganando en estabilidad y estética.
En el acabado GT-Line, el look se vuelve más agresivo con llantas de 17 pulgadas y detalles en negro brillante. Un detalle curioso son los tiradores traseros ocultos en el pilar C, que le dan un aire de coupé aunque sea un cinco puertas, aunque algunos usuarios comentan que no son los más prácticos del mundo en el día a día.
Habitabilidad y tecnología interior
Al entrar, lo primero que te vuela la cabeza es la triple pantalla panorámica. Suma casi 30 pulgadas distribuidas en un cuadro de mandos de 12,3\», una pantalla central de infoentretenimiento de otras 12,3\» y una pequeña pantalla de 5,3\» dedicada al climatizador. Todo esto funciona con el nuevo sistema ccNC, que hace que la navegación y la conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto sean sumamente intuitivas y rápidas.
A pesar de tanta digitalización, Kia ha sido inteligente y ha mantenido botones físicos para el volumen y el clima, evitando que el conductor tenga que navegar por menús infinitos mientras conduce. Los materiales son robustos y cumplen, aunque algunos puristas los sientan sencillos comparados con el Ceed anterior. En cuanto al espacio, es donde el K4 brilla: la distancia entre ejes de 2,72 metros permite que los pasajeros traseros vayan estirados y cómodos, casi como en una berlina de segmento superior.
Capacidad de carga y maletero
Aquí hay que fijarse bien en el motor que elijas. La versión de combustión pura (1.6 T-GDi) ofrece un maletero de 438 litros muy aprovechable y con una boca de carga amplia. Sin embargo, si optas por el motor microhíbrido para conseguir la etiqueta ECO, la batería se come espacio y el volumen cae a 328 litros, una diferencia notable para quien viaja cargado con toda la familia.
Motorizaciones y sensaciones al volante

La gama se divide principalmente en tres opciones de propulsión:
- 1.0 T-GDi MHEV (115 CV): Es el motor de acceso con etiqueta ECO. Es ideal para un uso tranquilo y urbano, registrando consumos reales muy bajos, en torno a los 5,5 l/100 km. Aunque no es un cohete (tarda 12,2 s en hacer el 0-100), es muy agradable y silencioso.
- 1.6 T-GDi (150 CV): Una opción más equilibrada, aunque con etiqueta C y consumos que pueden subir hasta los 7,5 l/100 km si se le exige.
- 1.6 T-GDi (180 CV): La joya de la corona reservada para el GT-Line. Con 265 Nm de par y una caja automática DCT de 7 marchas, ofrece recuperaciones muy solventes en autopista y acelera de 0 a 100 en 8,4 segundos.
En carretera, el K4 es un coche noble. Su puesta a punto ha sido refinada en Alemania para adaptarse a nuestros gustos, resultando en una conducción cómoda y aplomada. No busca ser un deportivo como un Cupra León, sino más bien un compañero de viaje relajado, similar a un Skoda Scala o un Peugeot 308, filtrando bien las irregularidades del asfalto.
Equipamiento y precios en España
El coche se estructura en tres niveles de acabado, con precios muy competitivos gracias a las promociones de lanzamiento:
- Drive: El básico pero completo. Incluye las pantallas, sensores de aparcamiento y cámara trasera. Desde 26.250 € (con descuentos).
- Tech: Sube el nivel con llantas de 17\», lunas oscurecidas y asistente de ángulo muerto. Desde 27.550 €.
- GT-Line: El tope de gama con asientos eléctricos, volante calefactable y asistentes de seguridad avanzados. Desde 31.350 €.
Para los que quieran el máximo lujo, existe el Pack Luxury por 3.100 €, que añade techo solar, sistema de audio Harman Kardon, cuero vegano y una cámara de visión 360º que facilita enormemente las maniobras de aparcamiento.
Este compacto se presenta como una alternativa sensata y espaciosa frente a los SUV, equilibrando un diseño arriesgado con una funcionalidad impecable. Aunque el maletero de la versión microhíbrida sea un punto débil, el conjunto ofrece una relación calidad-precio imbatible, especialmente para familias que valoran la habitabilidad y la sencillez de uso, quedando la expectativa puesta en el híbrido completo que llegará a finales de año.