- Elfyn Evans gana el título mundial tras un error de Oliver Solberg en la Power Stage de Cerdeña.
- Solberg se lleva la victoria del rally, con Ogier segundo y Pajari tercero en la clasificación final.
- Dani Sordo compite con Hyundai y Patricia Sáiz en una cita que despide a los Rally1 y al Rally de Italia-Cerdeña.
- El Mundial de pilotos termina con Evans, Solberg y Pajari separados por solo seis puntos en la general.
El Mundial de Rallyes ha vivido en Cerdeña un cierre anticipado y cargado de tensión, después de que la cita prevista en Oriente Medio se cayera del calendario. La prueba italiana, con Alghero como epicentro, ha reunido a los principales protagonistas del campeonato en un fin de semana de tierra, piedras y mucha presión sobre los tramos sardos.
La carrera no solo ha servido para decidir el título de pilotos, sino que también ha supuesto el adiós a la era de los Rally1 y una despedida señalada para el Rally de Italia-Cerdeña dentro del WRC. Entre los nombres propios han aparecido Elfyn Evans, Oliver Solberg, Sami Pajari, Sébastien Ogier y Dani Sordo, con historias muy distintas a lo largo del fin de semana.
La cita que cerró el calendario
La cita sarda llegó después de la cancelación del evento que debía poner el broche en Oriente Medio, por lo que Cerdeña asumió el papel de última prueba de la temporada. El recorrido, de algo más de 300 kilómetros cronometrados, combinó tramos rápidos y zonas muy rotas, un terreno que históricamente castiga los neumáticos y cualquier exceso de confianza.
Además del título absoluto, el fin de semana tenía un componente histórico: los coches Rally1 afrontaban su última cita mundialista tal y como los hemos conocido. Esa mezcla de despedida y pelea por el campeonato dio a la prueba un ambiente especial, con más atención de la habitual en cada salida y en cada cambio de rueda.
Un título decidido en la Power Stage

Oliver Solberg fue uno de los grandes animadores del rally y llegó a dominar la prueba con autoridad. El sueco, acompañado por Elliott Edmondson, marchaba al frente de la clasificación sarda y tenía en su mano mantener la pelea por el Mundial hasta el último kilómetro, aunque la presión de Evans y Pajari nunca desapareció.
El momento clave llegó en el penúltimo tramo, cuando Elfyn Evans pinchó y se vio obligado a detenerse para cambiar la rueda. Aquel contratiempo le dejó sin opciones claras de sumar puntos en el Super Sunday, pero el galés mantuvo la calma y siguió en la pelea, consciente de que la Power Stage podía cambiar por completo el desenlace.
En Sassari – Argentiera, Solberg parecía tener el título encarrilado. Sus parciales eran rápidos y llegaba con ventaja a los últimos metros, pero se salió a apenas cien metros de la meta. El error, en una zona que no parecía especialmente complicada, le costó el campeonato y dejó el título en manos de su compañero de equipo.
Evans completó el tramo con un tiempo suficiente para proclamarse campeón del mundo, después de varios subcampeonatos y de una temporada marcada por la irregularidad. El británico reconoció que aún no había asimilado del todo lo ocurrido y tuvo palabras de consuelo hacia Solberg, autor de un fin de semana excelente en Cerdeña.

Clasificaciones finales

En la clasificación del Rally de Italia-Cerdeña, Oliver Solberg se llevó la victoria y sumó un triunfo de prestigio pese a quedarse sin el título. Sébastien Ogier terminó segundo y Sami Pajari completó el podio, mientras Adrien Fourmaux fue cuarto y Elfyn Evans cerró la prueba en quinta posición.
El Mundial de pilotos quedó resuelto con Elfyn Evans en lo más alto, con 243 puntos, seguido de Oliver Solberg con 238 y Sami Pajari con 237. La igualdad fue máxima hasta el final y el margen de cinco puntos sobre Solberg refleja lo ajustado que fue el desenlace en los tramos sardos.
Más atrás, Sébastien Ogier acabó cuarto con 189 puntos, Adrien Fourmaux fue quinto con 183 y Takamoto Katsuta sexto con 175. Thierry Neuville cerró séptimo con 134, en una temporada en la que Hyundai no pudo pelear por el título hasta el último momento como sí hicieron los Toyota.
En el campeonato de marcas, Toyota certificó un año dominante y volvió a dejar claro su potencial en la era Rally1. Hyundai ocupó la segunda plaza y M-Sport Ford quedó relegado a un segundo plano, sin opciones reales de discutir la corona por equipos a lo largo del curso.
Dani Sordo y el adiós a una era

Entre los nombres españoles, Dani Sordo volvió a competir en Cerdeña con Hyundai y lo hizo acompañado por Patricia Sáiz en el asiento derecho. La cántabra daba así un paso importante en su carrera al formar parte de una estructura oficial en la categoría reina, en una cita muy exigente y con mucho significado para el piloto de Puente San Miguel.
La prueba sarda también sirvió para decir adiós a un ciclo. Cerdeña se despedía del calendario del WRC y lo hacía al mismo tiempo que los Rally1 encaraban su última aparición mundialista. Ese doble adiós dio un tono nostálgico a un rally que, durante años, ha sido sinónimo de dureza, piedras y supervivencia mecánica.
El final de Cerdeña quedará recordado por la montaña rusa emocional entre Evans y Solberg, por el error decisivo del sueco en la Power Stage y por un campeonato que se decidió por detalles mínimos. Evans logró por fin el título, Solberg se fue con la victoria en la isla y Pajari completó un podio final que resume la fortaleza de Toyota en una temporada de despedida para los Rally1.