- Motor monocilíndrico de 125 cc con normativa Euro5+ y consumo extremadamente bajo.
- Diseño compacto y ultra ágil con llantas de 12 pulgadas y chasis de acero.
- Alta capacidad de personalización estética y disponibilidad de packs de accesorios originales.
- Equipada con frenos ABS gestionados por una unidad IMU para mayor seguridad urbana.

Hay vehículos que se quedan en una simple tendencia pasajera y otros que logran instaurar una cultura propia. La Honda MSX125 Grom cae sin duda en este último saco. Lo que se presentó allá por 2012 como una propuesta urbana, canalla y diferente, ha evolucionado hasta convertirse en un icono absoluto de la marca japonesa, siendo hoy uno de los modelos más disruptivos y reconocibles del mercado.
Para la temporada 2026, Honda ha decidido no tocar lo que ya funciona, manteniendo la esencia que ha enamorado a tantos. La actualización se ha centrado sobre todo en el apartado visual y la gama de colores, aprovechando la base estética lanzada en 2025 para reforzar ese aire de «juguete para adultos» que la hace tan especial, ideal tanto para quienes empiezan en el mundo de las dos ruedas como para veteranos que buscan una segunda moto para divertirse.
Estética renovada y colores vibrantes

La imagen de la Grom es fundamental, ya que gran parte de su atractivo reside en lo llamativa que es. Para 2026, la gama se presenta con tonalidades como el Pearl Shining Black, el Splendid Blue y el Gayety Red. Además, para los amantes de las carreras, llega una decoración Tricolor inspirada en HRC que le otorga un aspecto mucho más agresivo y deportivo a pesar de su tamaño reducido.
El rediseño que vimos en 2025 se mantiene vigente, con paneles del depósito más dinámicos y simplificados. Se han eliminado las placas triangulares bajo el asiento para sustituirlas por tapas más compactas, lo que no solo mejora el flujo visual, sino que deja más espacio para que el piloto se exprese. Además, se ha añadido un carenado inferior que rellena la parte baja del motor, dándole un aspecto más robusto sin añadir peso extra.
Uno de los puntos fuertes de esta «Mini Street X-treme» es que está pensada para ser modificada. Sus revestimientos son extremadamente fáciles de desmontar, ya que los paneles laterales se sujetan con apenas unos pocos tornillos, permitiendo que cualquier usuario pueda cambiar el look de su moto o añadir vinilos personalizados sin complicaciones.
El corazón de la pequeña bestia urbana
Bajo el asiento encontramos la mecánica fiable de siempre: un monocilíndrico de 125 cc refrigerado por aire y culata SOHC de dos válvulas. Aunque no busca romper récords de velocidad, el motor ha sido actualizado para cumplir la normativa Euro5+, entregando unos 9,7 CV a 7.250 rpm y un par máximo de 10,5 Nm. Es una configuración pensada para ser barata de mantener y muy eficiente en el día a día.
La transmisión es manual de cinco velocidades, lo que hace que la experiencia sea mucho más real que la de un scooter convencional. Gracias a tecnologías de baja fricción, como el cilindro descentrado, la Grom es sorprendentemente económica, registrando un consumo homologado de apenas 1,5 litros por cada 100 km (unos 65,7 km/l), lo que la convierte en una herramienta imbatible para moverse por la ciudad.
En cuanto a prestaciones, la velocidad punta ronda los 94 km/h. No es una moto para hacer autopista, pero en entornos urbanos o carreteras secundarias es increíblemente traviesa y ágil. Con un tanque de 6 litros, se puede alcanzar una autonomía cercana a los 400 kilómetros, evitando tener que visitar la gasolinera constantemente.
Ciclistica: Agilidad pura y seguridad

A pesar de su aspecto de miniatura, la parte ciclo es muy seria. Monta un chasis monocuna de acero que aporta rigidez y una horquilla invertida USD de 31 mm, que reduce el peso no suspendido y mejora drásticamente la precisión al entrar en curvas. El amortiguador trasero está anclado directamente al basculante de acero, asegurando un comportamiento estable.
Las llantas de aluminio de 12 pulgadas son la clave de su maniobrabilidad. Combinadas con un peso en orden de marcha de solo 103 kg y una distancia entre ejes de 1.200 mm, la Grom es prácticamente un bisturí para esquivar el tráfico. Además, la altura del asiento es de tan solo 761 mm, lo que garantiza que cualquier piloto, independientemente de su estatura, se sienta cómodo y seguro.
En el apartado de seguridad, destaca el sistema de frenos con discos en ambas ruedas (220 mm delante y 190 mm detrás). Lo más interesante es que el ABS está gestionado mediante una unidad inercial IMU, que ayuda a evitar que la rueda trasera se eleve durante frenadas fuertes, aportando un nivel de control sorprendente para una moto de este segmento.
Equipamiento y accesorios para personalizarla
La instrumentación es sencilla pero efectiva: un cuadro digital LCD que muestra toda la información vital, como el tacómetro, el indicador de marcha, el nivel de combustible y el reloj. Todo está diseñado para ser leído de un solo vistazo mientras te concentras en la carretera.
Honda ha dado un paso adelante lanzando una línea de accesorios originales muy completa. Ahora podemos elegir entre varios packs según el uso que le vayamos a dar:
- Pack Comfort: Incluye una cúpula ahumada para proteger el pecho y los hombros, además de cubremanos en color negro.
- Pack Travel: Diseñado para pequeñas escapadas, incluye maletas laterales con 10 litros de capacidad y un transportín trasero para añadir más carga.
- Accesorios sueltos: Como la bolsa para el asiento trasero que puede expandirse hasta los 22 litros.
Con un precio de salida de 4.200 euros, la Grom no compite contra las naked 125 convencionales, sino contra la idea de diversión urbana. Es la opción lógica para quien busca una moto que sea fácil de guardar, mover y disfrutar, sin las complicaciones de una máquina más grande y pesada.
La Honda MSX125 Grom se consolida como una herramienta urbana imbatible que combina un consumo ridículamente bajo con una agilidad insuperable. Gracias a su motor Euro5+, su chasis ligero y la posibilidad de dejarla a nuestro gusto mediante sus paneles desmontables y packs de accesorios, sigue siendo la reina de las mini motos, ofreciendo una experiencia de conducción genuina y llena de personalidad para cualquier tipo de usuario.
