- Santa Fe, Villa del Rosario y Paraná han aprobado o impulsado normativas para ordenar la circulación de monopatines eléctricos.
- Los requisitos comunes incluyen casco homologado, luces, frenos, seguro de responsabilidad civil y edad mínima de 16 años.
- Se crean registros municipales obligatorios y se establecen multas que pueden superar los 600.000 pesos.
- El mantenimiento y los costes de adquisición son aspectos clave para los usuarios, con precios que oscilan entre 900.000 y 1.650.000 pesos.
El auge de los monopatines eléctricos como medio de movilidad urbana ha llevado a varios municipios argentinos a poner en marcha regulaciones específicas. Ciudades como Santa Fe, Villa del Rosario (Córdoba) y Paraná (Entre Ríos) han impulsado ordenanzas que buscan ordenar el uso de estos vehículos y garantizar la seguridad vial de peatones, ciclistas y automovilistas. La tendencia refleja una preocupación compartida por el crecimiento exponencial de la micromovilidad y la necesidad de establecer reglas claras.
Las normativas, aunque con matices locales, coinciden en aspectos fundamentales: edad mínima de 16 años, uso obligatorio de casco homologado, sistemas de iluminación y frenos, y la exigencia de un seguro de responsabilidad civil. Además, se crean registros municipales para identificar a los propietarios y se prohíbe circular por veredas y zonas peatonales. El incumplimiento puede acarrear multas que en algunos casos superan los 600.000 pesos, así como la retención del vehículo.
Santa Fe: una ordenanza pionera con controles en aumento

La ciudad de Santa Fe fue una de las primeras en contar con una normativa específica, la Ordenanza N° 12.755, sancionada en diciembre de 2020 y reglamentada en enero de 2021. Esta norma define al monopatín eléctrico como un vehículo de movilidad personal con motor eléctrico, limita la velocidad a 25 km/h y exige que los conductores sean mayores de 16 años. El uso de casco protector es obligatorio, al igual que en las motocicletas, y está totalmente prohibida la circulación en áreas peatonales como la Peatonal San Martín o las sendas de Bulevar Gálvez.
Sin embargo, la realidad en las calles muestra un cumplimiento parcial. Es frecuente ver usuarios sin casco o invadiendo sendas peatonales, lo que ha llevado a la Municipalidad a intensificar los operativos de control. Desde el Tribunal de Faltas reportan un incremento en el secuestro de monopatines por no usar casco. Un vecino relató a El Litoral que su imprudencia le costó 33.000 pesos, ya que el proceso de recuperación del vehículo requiere presentar DNI, acta de infracción y factura de compra original, además de abonar la multa en el Corralón Municipal.
Otro punto pendiente en Santa Fe es la creación del Registro de Usuarios de Vehículos de Movilidad Personal, previsto en la ordenanza pero aún no implementado de forma accesible. Tampoco existen espacios específicos para estacionar los monopatines en la vía pública, a pesar de que el artículo 8 de la normativa así lo establece.
Villa del Rosario: anticiparse al problema

En la provincia de Córdoba, Villa del Rosario se convirtió en una de las primeras localidades en regular la circulación de monopatines y otros vehículos de movilidad personal. El intendente Diego Carballo explicó que la decisión surgió ante el aumento de su uso y la necesidad de prevenir accidentes. “Gobernar también es anticiparse. No esperamos que un problema llegue para recién actuar”, sostuvo en declaraciones a Punto a Punto Radio.
La ordenanza local exige a los conductores ser mayores de 16 años, usar casco homologado, contar con seguro de responsabilidad civil, llevar el DNI y disponer de frenos en correcto funcionamiento, luz blanca delantera y luz roja trasera. También se prohíbe transportar pasajeros o animales. Los agentes de tránsito y la Guardia Local pueden retener el monopatín si no se cumplen los requisitos, siguiendo un procedimiento similar al de los vehículos automotores.
Carballo destacó que Villa del Rosario, con 24.000 habitantes y calles angostas, recibe a diario a miles de personas de localidades vecinas por servicios, educación y empleo. “Veíamos a muchos niños circulando entre los vehículos como si fuera algo normal”, lamentó, subrayando el carácter preventivo de la medida.
Paraná: proyecto con registro gratuito y multas elevadas

En la capital entrerriana, la concejal oficialista Luisina Minni presentó un proyecto de ordenanza que busca regular la circulación de monopatines eléctricos, bicicletas eléctricas, monociclos, hoverboards y segways. La iniciativa crea un Registro Municipal de Vehículos de Movilidad Personal, gratuito y obligatorio, donde los propietarios deberán inscribir sus datos personales, marca, modelo y número de serie. Una vez registrados, recibirán una oblea identificatoria sin costo que deberá colocarse en un lugar visible del vehículo {a la manera de un reglamento general de tráfico y señalización en España para organizar la vía pública}.
El proyecto también exige un seguro de responsabilidad civil vigente y establece condiciones de seguridad como frenos eficaces, luces delanteras y traseras, y sistema de alerta sonora. Los conductores deberán usar casco homologado y elementos reflectivos, y la edad mínima será de 16 años. Para vehículos de mayor potencia, el Departamento Ejecutivo podrá exigir licencia de conducir.
En cuanto a la circulación, se deberá transitar por ciclovías o bicisendas cuando existan; en caso contrario, por el margen derecho de la calzada. Queda prohibido circular por veredas, plazas, parques, rutas y autopistas. También se prohíbe usar teléfonos móviles o auriculares, y conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. Las multas previstas oscilan entre 227.800 y 683.400 pesos, según la gravedad de la infracción, aunque se contempla un plazo de gracia de seis meses para que los usuarios se adapten.
De aprobarse, Paraná se sumará a ciudades entrerrianas como Concordia y Gualeguaychú, que ya cuentan con regulaciones específicas para la movilidad personal.
El coste de adquirir un monopatín eléctrico de marcas como Xiaomi o Montagne ronda entre 900.000 y 1.650.000 pesos, a lo que hay que sumar el casco (entre 35.000 y 60.000 pesos) y el mantenimiento. Según el especialista José Stella, de la UTN, una carga completa cuesta entre 80 y 200 pesos y proporciona una autonomía de 20 a 40 kilómetros. Sin embargo, el mantenimiento preventivo (dos veces al año) cuesta unos 80.000 pesos cada uno, y el cambio de neumáticos, cada 5 o 6 meses, supone entre 50.000 y 70.000 pesos. La micromovilidad eléctrica avanza, pero conlleva responsabilidades y costes que los usuarios deben asumir para circular de forma segura y legal.