- Beneficio neto de 59.688 millones de dólares en el segundo trimestre fiscal, un 126% más.
- Previsión de ingresos de 108.000 millones para el próximo trimestre y un crecimiento del 70% para el próximo año fiscal.
- Alianza con AWS para desplegar dos millones de GPU adicionales y avance de la plataforma Vera Rubin.
- Nvidia acuerda la compra de Hugging Face por 12.900 millones de dólares para reforzar su ecosistema de IA.
El gigante de los chips ha vuelto a dejar claro quién manda en el tablero de la inteligencia artificial. Nvidia ha presentado unos resultados fiscales que no solo superan las expectativas, sino que pulverizan cualquier récord anterior. La compañía dirigida por Jensen Huang ha cerrado su segundo trimestre fiscal con una facturación histórica de 96.000 millones de dólares, más del doble que en el mismo periodo del año pasado, y un beneficio neto de 59.688 millones de dólares, un 126% superior al ejercicio previo.
Estas cifras llegan en un momento de máxima expectación. Los inversores llevaban meses preguntándose si el boom de la IA estaba cerca de su techo, y la respuesta de Nvidia ha sido contundente. No solo ha confirmado que la demanda sigue acelerándose, sino que ha elevado sus previsiones de ingresos para el próximo año fiscal hasta un crecimiento del 70%, muy por encima del 44% que manejaban los analistas. La reacción en Wall Street no se hizo esperar: tras un pequeño tropiezo inicial, las acciones repuntaron con fuerza, dejando atrás una racha de cuatro trimestres consecutivos de caídas posteriores a la presentación de resultados.
Resultados récord y un futuro que promete
La división de centros de datos sigue siendo el motor absoluto de la compañía, generando 89.000 millones de dólares de los 96.000 millones totales facturados en el trimestre. Dentro de este apartado, los llamados hiperescaladores (grandes tecnológicas como Amazon o Microsoft) aportaron unos 48.700 millones, aunque Nvidia ha destacado que la demanda se está diversificando. Los laboratorios de IA, las empresas tradicionales y los compradores gubernamentales están ganando peso rápidamente, y se espera que los primeros representen una cuarta parte del negocio total el próximo año.
Para el trimestre en curso, que finaliza en octubre, la compañía anticipa unos ingresos de aproximadamente 108.000 millones de dólares, con un margen bruto que rondará el 74%. Estas previsiones han sido acogidas con optimismo, aunque los analistas han puesto el foco en la ligera caída de los márgenes, que pasan del 75% al 74,5% como máximo. La directora financiera, Colette Kress, ha explicado que la escasez y el encarecimiento de los chips de memoria seguirán limitando el ritmo de expansión y presionando a la baja estos márgenes.

La IA alcanza su punto de inflexión
Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia, ha querido zanjar el debate sobre la burbuja de la IA con una declaración contundente: «La IA ha alcanzado un punto de inflexión. Está realizando un trabajo útil. Sus componentes son productivos y rentables. Ahora, la computación genera ingresos». El ejecutivo ha insistido en que la demanda se está acelerando gracias a una «época dorada» de nuevos laboratorios y startups, así como a la expansión de la IA física y el desarrollo de tecnología para robotaxis autónomos.
Para responder a esta demanda, Nvidia ya tiene en producción su nueva línea de chips, Vera Rubin, que comenzará a distribuirse a los clientes y representará aproximadamente una quinta parte de los ingresos totales por centros de datos en el trimestre actual. La compañía también ha anunciado una alianza estratégica con Amazon Web Services (AWS) para desplegar dos millones de GPU adicionales en la infraestructura global de Amazon durante 2027 y 2028, un movimiento que refuerza la confianza en el largo plazo.
Expansión del ecosistema y compra de Hugging Face
Más allá de los resultados, Nvidia ha dado un paso de gigante en su estrategia de expansión. La compañía ha acordado la compra de Hugging Face, el popular repositorio de modelos de inteligencia artificial de código abierto, por 12.900 millones de dólares (unos 11.000 millones de euros). Esta operación, una de las mayores de su historia, le daría el control de los modelos de lenguaje de gran tamaño y conjuntos de datos de código abierto, diversificando su oferta en un momento en el que competidores como Anthropic y OpenAI trabajan en sus propios chips para reducir su dependencia de Nvidia.
La adquisición contrasta con los ingresos anualizados de Hugging Face, de unos 150 millones de dólares, pero encaja con la estrategia de Nvidia de invertir miles de millones en el ecosistema de la IA. La compañía ha señalado que cuenta con 18.000 millones de dólares destinados a inversiones de capital hasta el ejercicio fiscal 2027. Esta operación se conoce pocas semanas después de que Hugging Face sufriera un incidente de seguridad, lo que ha puesto de relieve la necesidad de reforzar la infraestructura crítica de la IA.

Márgenes, escasez y la polémica de la financiación circular
No todo han sido aplausos. La directora financiera, Colette Kress, ha tenido que salir paso de las preocupaciones sobre la red de inversiones y financiación que está tejiendo Nvidia. Algunos analistas temen que el boom de la IA se esté basando en una economía circular, donde es el propio dinero de Nvidia el que permite a otros grupos comprar más productos de Nvidia. Kress ha defendido esta estrategia asegurando que el rendimiento sobre el capital invertido será excelente y que el riesgo es limitado.
Respecto al mercado chino, la empresa no incluye estimaciones de ingresos de centros de datos en su horizonte financiero debido a la incertidumbre sobre las licencias de exportación de sus procesadores. A pesar de estos nubarrones, los expertos de Bloomberg Intelligence consideran que la previsión de ventas para el año fiscal 2028, que apunta a un crecimiento del 70%, implica un potencial de revalorización de casi 100.000 millones de dólares con respecto a las estimaciones actuales de los analistas.
Con estos números sobre la mesa, Nvidia no solo ha disipado los temores a una desaceleración, sino que ha reafirmado su posición como el principal termómetro de la salud de la inteligencia artificial. La combinación de resultados récord, una demanda que se diversifica, la llegada de Vera Rubin, la alianza con AWS y la compra de Hugging Face dibujan un panorama de crecimiento sostenido. Aunque los márgenes se estrechan ligeramente y la escasez de memoria sigue siendo un lastre, la compañía de Jensen Huang ha dejado claro que la máquina de generar dinero de la IA sigue funcionando a pleno rendimiento, y que su apuesta por el futuro no tiene freno.
