- Santa Cruz de Tenerife se convierte en el primer municipio español que exige la ITV en vigor para acceder a su ZBE.
- La ordenanza municipal, publicada en el BOP, también exige el seguro obligatorio.
- AECA-ITV impulsa esta medida y espera que otros ayuntamientos sigan el ejemplo.
- Se establece un calendario escalonado: avisos en 2028 y multas a partir de 2029.
Santa Cruz de Tenerife ha dado un paso pionero en la regulación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en España. El municipio ha incorporado a su ordenanza municipal la obligación de contar con la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en vigor para poder acceder a la ZBE, una medida que hasta ahora solo se había planteado como recomendación y que ahora se materializa por primera vez en una norma local.
La nueva Ordenanza Municipal Reguladora de la ZBE, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), no solo exige la acreditación ambiental del vehículo, sino que añade un requisito adicional: tener la ITV pasada y el seguro obligatorio en vigor. Con este movimiento, la ciudad canaria se sitúa a la vanguardia de la movilidad sostenible, marcando un camino que la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) lleva tiempo defendiendo.
Un requisito que va más allá de la etiqueta ambiental
El artículo 13 de la ordenanza establece textualmente que “todos los vehículos autorizados deberán tener la inspección técnica de vehículos, cuando proceda, y el seguro obligatorio en vigor” durante todo el tiempo que dure la autorización de acceso. AECA-ITV ha valorado esta medida como un “importante precedente”, ya que hasta ahora las restricciones en las ZBE se basaban exclusivamente en el distintivo ambiental de la DGT. Con la nueva norma, el estado técnico del vehículo también pasa a ser un criterio de acceso, lo que refuerza los objetivos tanto medioambientales como de seguridad vial.
Desde la asociación, su director gerente Guillermo Magaz ha señalado que la decisión de Santa Cruz de Tenerife “lleva a la práctica” una reivindicación que venían planteando desde hace meses. “Esperamos que este primer caso sirva de referencia para otros municipios”, añadió. La medida se alinea con la ordenanza tipo aprobada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en febrero de 2026, que recomendaba a los ayuntamientos exigir la ITV a todos los vehículos que accedieran a sus ZBE, tanto si tenían autorización como si no.
La ITV y el distintivo ambiental: complementarios, no excluyentes
Una de las claves que subrayan tanto AECA-ITV como la propia ordenanza es que la ITV y la etiqueta ambiental son instrumentos diferentes pero complementarios. Mientras que el distintivo ambiental clasifica a los vehículos según su potencial contaminante (por ejemplo, según la normativa Euro que cumplan), la ITV verifica que el coche sigue cumpliendo los límites de emisiones y las condiciones técnicas a lo largo de su vida útil. Por tanto, un vehículo puede tener una etiqueta favorable pero presentar fallos mecánicos que aumenten sus emisiones reales; de ahí la necesidad de exigir también la inspección periódica.
La ordenanza de Santa Cruz de Tenerife incorpora además una excepción muy importante: garantizar que las restricciones de acceso no impidan a los conductores cumplir con su obligación de pasar la ITV. En su anexo II se incluye expresamente la posibilidad de obtener una autorización puntual para acceder a la ZBE cuando el destino sea una estación de ITV situada dentro del perímetro restringido, ya sea para realizar la inspección obligatoria o para legalizar reformas del vehículo. Esta previsión está en línea con la recomendación de la Dirección General de Tráfico (DGT) a los ayuntamientos para evitar que las ZBE se conviertan en un obstáculo para la seguridad vial.
Calendario y aplicación progresiva
La ordenanza fue publicada en el BOP el 24 de agosto de 2026 y entró en vigor el 8 de septiembre, aunque su aplicación efectiva será escalonada. El régimen sancionador no se activará de inmediato: durante los primeros 18 meses (es decir, hasta aproximadamente marzo de 2028) los incumplimientos solo darán lugar a avisos informativos, sin multa económica. Las sanciones económicas no comenzarán a aplicarse hasta 36 meses después de la entrada en vigor de la ordenanza, es decir, hacia septiembre de 2029. Este margen temporal pretende dar tiempo a los conductores para adaptarse a los nuevos requisitos, especialmente a aquellos que circulan habitualmente por la ZBE.
Cabe destacar que la exigencia de la ITV se aplicará a los vehículos que cuenten con autorización de acceso a la ZBE, ya sea por su etiqueta ambiental, por ser residentes, o por otras excepciones. Sin embargo, AECA-ITV insiste en que la medida debería extenderse también a los vehículos sin autorización, ya que si no tienen la ITV en vigor tampoco deberían circular en ningún caso. La asociación ya ha anunciado que seguirá trabajando con otros ayuntamientos para incluir este requisito en sus ordenanzas, así como para que se contemplen las correspondientes exenciones.
Un efecto cascada esperado
No es casualidad que esta iniciativa surja de una ciudad como Santa Cruz de Tenerife, que ya ha mostrado su compromiso con la movilidad sostenible en los últimos años. De hecho, la medida podría ser imitada por muchos otros municipios españoles que están en pleno proceso de desarrollo o actualización de sus Zonas de Bajas Emisiones en España, obligadas por la Ley de Cambio Climático para todas las ciudades de más de 50.000 habitantes. La FEMP ya ha marcado la línea en su ordenanza tipo, y ahora este primer caso real ejerce de faro para el resto. Queda ver si otras grandes ciudades como Madrid o Barcelona se suman a esta tendencia, pero lo cierto es que el camino ya está marcado.
En definitiva, lo que se ha puesto en marcha en Santa Cruz de Tenerife no es solo un nuevo requisito burocrático, sino un cambio de mentalidad: la ZBE no solo se preocupa por cuánto contamina un vehículo según su etiqueta, sino también por si de verdad está en condiciones de circular con seguridad y eficiencia. La combinación de control ambiental y control técnico podría convertirse en el estándar del futuro cercano en España, uniendo así los objetivos de descarbonización con los de seguridad vial.

La medida ha sido recibida con apoyo por parte de los colectivos de seguridad vial y de las empresas del sector de la ITV, que ven en esta normativa una oportunidad para reforzar la importancia de las revisiones periódicas. Por otro lado, algunos conductores podrían verlo como una traba adicional, pero la administración local recuerda que la seguridad es un derecho y que los coches que circulan por cualquier vía deben cumplir las condiciones mínimas. Con la vista puesta en 2029, cuando las multas empiecen a aplicarse, los conductores tendrán tiempo de sobra para poner al día sus vehículos.
En los próximos meses se espera que más municipios se pronuncien sobre esta cuestión, y desde AECA-ITV se muestran convencidos de que “si no tienes pasada la ITV”, pronto no podrás acceder a numerosas ZBE de España. La experiencia de Santa Cruz de Tenerife será, sin duda, el precedente que muchos ayuntamientos seguirán de cerca.
Esta novedad normativa no solo afecta a quienes residen o trabajan en la ciudad, sino también a los conductores que llegan de fuera y que ya están acostumbrados a las restricciones por etiqueta ambiental en otras ciudades. En Salamanca, por ejemplo, la confusión es habitual porque la ZBE coincide con la zona peatonal, pero en Tenerife el requisito es diferente: el vehículo debe tener la ITV al día, independientemente de su etiqueta. Esto obliga a los conductores a prestar más atención al estado de su coche antes de circular por zonas urbanas, un hábito que, a la larga, beneficia a todos.
En cualquier caso, la decisión de Santa Cruz de Tenerife es ya un hecho histórico en la regulación de la movilidad urbana en España. La combinación de criterios ambientales y técnicos abre un nuevo capítulo en la forma de entender las restricciones al tráfico, y es probable que en un futuro próximo veamos cómo otras ciudades adoptan medidas similares, tal como recomienda AECA-ITV.

Según los datos manejados por el Ayuntamiento tinerfeño, la superficie afectada por la ZBE abarca el centro histórico y zonas aledañas. Se espera que la medida contribuya a reducir las emisiones medias y a fomentar el uso de modos de transporte más limpios, pero también servirá para que los vehículos que circulen por la ciudad estén en perfecto estado de mantenimiento. La seguridad vial es un aspecto que a menudo se olvida en los debates sobre ZBE, pero la ordenanza lo pone sobre la mesa.
Queda claro que la decisión de Santa Cruz de Tenerife no es una medida aislada, sino el resultado de un trabajo conjunto entre el Ayuntamiento, la FEMP y AECA-ITV. Ahora toca esperar a que el resto de municipios se suban al carro, y todo apunta a que, tarde o temprano, la ITV será un requisito universal para circular por cualquier ZBE en España.
