- Se trata de una pieza única creada bajo el programa Special Projects para un cliente de Estados Unidos.
- Utiliza la arquitectura técnica del SF90 Stradale, alcanzando una potencia combinada de 1.000 CV.
- Presenta un diseño inspirado en las berlinettas italianas de los años 70 con mejoras aerodinámicas avanzadas.
Imagínate estar en el epicentro del lujo automovilístico, concretamente en la Monterey Car Week, y toparte con una máquina que no tiene hermana gemela en ningún rincón del planeta. Así es el Ferrari CZ26, una creación que rompe los moldes al ser un ejemplar único, desarrollado meticulosamente por el Ferrari Design Studio para satisfacer los caprichos de un coleccionista norteamericano.
Este vehículo no es solo un coche, sino una declaración de intenciones que rescata la esencia de las berlinettas clásicas pero pasándolas por el filtro de la modernidad. Bajo la batuta de Flavio Manzoni, la firma de Maranello ha logrado una fusión exquisita donde la funcionalidad técnica y la estética industrial se dan la mano, creando un deportivo que parece venir del futuro pero que rinde homenaje al pasado.
Un diseño que evoca los setenta con visión futurista
Si echamos un vistazo a su silueta, lo primero que salta a la vista es una estructura muy horizontal y un diseño de dos volúmenes muy definidos. La carrocería se siente como una cápsula central robusta, apoyada sobre unos pasos de rueda musculosos que le dan un aire imponente. Esta estética se inspira directamente en el diseño industrial italiano de la década de los 70, buscando una pureza formal que evita adornos innecesarios.
En la parte delantera, el CZ26 impone su presencia con una parrilla negra integral que abarca todo el ancho del morro. Aquí se esconden unos grupos ópticos ultra delgados y oscurecidos que le dan una mirada agresiva, junto a tomas de aire específicas para refrigerar los frenos. Un detalle clave es su borde delantero vertical, que rompe con la suavidad habitual de Ferrari para aportar un toque más asertivo.
La zaga es otro espectáculo aparte, con una cola truncada o «coda tronca» que recuerda a los modelos históricos de la marca. Los pilotos traseros están diseñados en voladizo y el difusor horizontal acentúa la anchura del coche, haciendo que parezca pegado al asfalto. Para rematar el conjunto, las salidas de escape en titanio natural dejan claro que estamos ante una bestia de alto rendimiento.
Colores y materiales: el arte del detalle
La elección cromática no ha sido casual. El color principal es el Argento Veloce, un plateado con efecto líquido que resalta cada curva y arista de la carrocería. Para generar un contraste dinámico, se han utilizado detalles en Rosso Lampante, especialmente en la rejilla del capó y las tomas de aire laterales, mientras que el techo y los pilares en negro unifican la cabina con el resto del cuerpo.
Las llantas son una pieza de ingeniería en sí mismas, diseñadas exclusivamente para este modelo. Tienen un diámetro de 20 pulgadas en ambos ejes y un acabado en negro piano con un tratamiento de granallado mediante partículas microscópicas que crea un efecto pulido muy especial. En cuanto a los neumáticos, monta unos 255/35 ZRF20 delante y 315/30 ZRF20 detrás, asegurando el máximo agarre.
Corazón híbrido y prestaciones brutales
Bajo el capó, el CZ26 hereda la arquitectura del SF90 Stradale, lo que lo convierte en un híbrido enchufable de primer nivel. Su propulsión combina un motor V8 biturbo de 3,99 litros con tres motores eléctricos. El motor de combustión aporta 797 CV, pero la suma total de todo el sistema alcanza la impresionante cifra de 1.000 CV de potencia.
La transmisión es una caja automática de doble embrague con ocho relaciones, derivada directamente de la Fórmula 1. Gracias a esta configuración, el coche es capaz de catapultarse de 0 a 100 km/h en solo 2,5 segundos y alcanzar los 200 km/h en 6,7 segundos. Su velocidad punta se sitúa en los 328 km/h, aunque algunas fuentes mencionan optimizaciones que podrían llevarlo hasta los 340 km/h.
- Batería: Capacidad de 7,9 kWh que permite una autonomía eléctrica de 25 km.
- Tracción: Total (4WD) gracias a los dos motores eléctricos situados en el eje delantero.
- Frenos: Discos de 398 mm delante y 360 mm detrás, capaces de detener el coche desde 100 km/h en menos de 29,5 metros.
- Dimensiones: 4762 mm de largo, 2005 mm de ancho y 1189 mm de altura.
Optimización aerodinámica y habitáculo
Ferrari no se ha limitado a cambiar la «piel» del coche, sino que ha rediseñado la aerodinámica para ganar eficiencia. Se ha reorientado el radiador central delantero y se han creado conductos de derivación (bypass) para mejorar la carga sobre el eje frontal. Además, el sistema de air curtain en el paragolpes delantero reduce la resistencia del aire generada por las ruedas, mientras que el nuevo alerón trasero aumenta la estabilidad a altas velocidades.
Al entrar en la cabina, nos encontramos con un espacio de dos plazas donde el tejido técnico negro es el protagonista. Los asientos cuentan con inserciones fabricadas mediante impresión 3D, un toque tecnológico que combina perfectamente con el carbono satinado y el carbono brillante con filamentos metálicos. Para cerrar el círculo estético, partes del salpicadero y los paneles de las puertas están pintados en el mismo color Argento Veloce que el exterior.
Esta joya de Maranello representa la cúspide del programa Special Projects, donde un cliente y el equipo de diseño crean un sueño sobre ruedas. Con un reparto de pesos de 45% delante y 55% detrás, el CZ26 no solo es una pieza de museo, sino un deportivo equilibrado que fusiona la potencia de un hiperdeportivo moderno con la elegancia atemporal de las berlinettas italianas, consolidándose como un hito de la personalización absoluta.