- El Omoda X se presenta como un crossover con enfoque campero, diseño inspirado en la cultura mecha y una imagen más robusta que la del resto de la gama.
- Anuncia 200 mm de altura libre, unos 700 mm de vadeo, 1.800 kg de remolque y 75 kg de carga sobre el techo.
- En el interior combina pantallas de 10,25 y 13,2 pulgadas, botones físicos, cámara térmica, modo X-Mode y funciones de karaoke.
- La marca prevé versiones híbrida, híbrida enchufable y eléctrica, con posible tracción total, pero no hay precio, potencias ni fecha confirmada para España.

La marca china Omoda ha mostrado en Wuhu, durante el International User Summit de Chery y en el marco de la Omoda X Night, un vehículo que anticipa hacia dónde quiere llevar su gama. Se llama Omoda X y llega con una mezcla de SUV familiar, aspecto de todoterreno y detalles de deportivo. La presentación tuvo lugar el 20 de octubre y sirvió para enseñar el coche completo, después de que en el Salón de París se dejara ver parte de la idea.
No es un modelo urbano al uso. La firma habla de un Cross Off-Road Vehicle o crossover de enfoque campero, y lo cierto es que las formas, las protecciones y la altura libre al suelo apuntan en esa dirección. Eso sí, conviene no adelantar acontecimientos: la compañía no ha cerrado todos los datos de la versión final ni ha confirmado precios, potencias o fechas para España.
Diseño y capacidades: más allá del asfalto

El Omoda X estrena un lenguaje de diseño que la marca relaciona con la cultura mecha, esa estética de robots y máquinas futuristas que tanto peso tiene en el anime y los videojuegos. En la práctica se traduce en superficies angulosas, hombros marcados y una figura más cuadrada que la de otros Omoda. El frontal es alto, con faros de formas rectangulares y paragolpes robustos, mientras que los pasos de rueda llevan molduras negras para reforzar el aire campero.
Las medidas que se han repetido en la información facilitada son 4.654 mm de largo, 1.920 mm de ancho y 1.702 mm de alto, con 2.700 mm entre ejes. Son cifras que lo sitúan en una zona intermedia entre los SUV compactos y los familiares. La altura libre al suelo es de 200 mm, puede vadear unos 700 mm de agua y anuncia hasta 1.800 kg de remolque. En el techo admite 75 kg de carga, un dato útil para quien piense en bicicletas o cajas de viaje.
La puesta en escena incluye llantas de 19 pulgadas, neumáticos de uso mixto y detalles en acabados resistentes. La marca también menciona una pintura que ayuda a disimular arañazos y pequeños roces, un extra práctico para quienes se muevan por caminos estrechos. No obstante, no hay que confundirlo con un todoterreno puro: no se han detallado ángulos de ataque y salida, reductora o bloqueos, así que su enfoque está más cerca de un crossover con capacidades extra que de un 4×4 clásico.
Interior, pantallas y ayudas tecnológicas
Dentro, Omoda ha querido mantener un aire tecnológico sin renunciar a algo que muchos conductores echan de menos: los botones físicos. El puesto de conducción combina una instrumentación digital de 10,25 pulgadas con una pantalla táctil central de 13,2 pulgadas. Para el climatizador y los modos de conducción quedan mandos de toda la vida, con ruedas y pulsadores de aspecto metálico, incluido un botón de arranque rojo.
La consola central tiene forma de X y una disposición simétrica entre conductor y acompañante. La marca habla de hasta 39 huecos para guardar objetos, una cifra que encaja con el uso familiar y con la idea de llevar equipo de ocio. También aparece el sistema SIAS, una plataforma basada en inteligencia artificial que busca una comunicación más natural con el coche, sin depender siempre de órdenes cerradas.
Entre las novedades más comentadas está una cámara térmica capaz de detectar personas, animales y obstáculos a unos 90 metros, según las condiciones de visibilidad. Esa ayuda puede resultar útil de noche o con mala climatología. A ello se suman el modo X-Mode, que permite ajustar algunos parámetros de conducción, y una función de karaoke llamada Omoda Open Mic que usa varias zonas de sonido del habitáculo sin necesidad de micrófonos externos.
Mecánicas previstas y llegada al mercado

La marca ha confirmado que el planteamiento contempla varias tecnologías de propulsión: híbrida, híbrida enchufable y eléctrica. También se ha hablado de versiones con tracción a las cuatro ruedas, aunque no está cerrado qué combinación llegará a cada mercado. De momento no hay potencias, autonomías, tiempos de carga ni capacidades de batería oficiales, así que cualquier dato concreto en ese sentido debe tomarse con cautela.
En cuanto a su comercialización, Omoda no ha puesto precio ni ha confirmado su llegada a España o Europa. Lo que sí se desprende de la información publicada es que el coche anticipa el rumbo de la marca y que su puesta en producción no será inmediata. Algunas informaciones apuntan a que el lanzamiento global podría empezar, como pronto, en 2027, pero no hay una fecha cerrada para nuestro mercado.
El Omoda X se presenta, en definitiva, como una declaración de intenciones: un crossover con aspecto rudo, medidas de SUV familiar, soluciones tecnológicas llamativas y una gama mecánica que, sobre el papel, quiere cubrir a clientes con gustos distintos. Queda por ver cómo se traduce todo esto en la versión de serie, qué precio tendrá y si finalmente se venderá en España sin cambios respecto a lo mostrado en China.
La propuesta del Omoda X encaja en un momento en el que muchas marcas buscan diferenciarse con carrocerías menos convencionales y acabados de tipo campero. Aquí hay elementos útiles, como la altura libre, la capacidad de remolque o la cámara térmica, y otros más de imagen, como la estética mecha o el karaoke. La clave estará en el equipamiento final y en el precio, dos apartados que todavía no se conocen y que decidirán si este Omoda X convence más allá del impacto visual.
