- Propulsión disruptiva con opciones de batería eléctrica y pila de combustible de hidrógeno.
- Autonomía líder en su segmento que puede alcanzar hasta los 845 kilómetros.
- Interior tecnológico con pantalla panorámica de 43 pulgadas y sistema operativo BMW X.
La familia de los SUV de BMW se prepara para dar un salto cualitativo con la llegada de una nueva generación del X5 que no se anda con chiquitas. No estamos ante un simple lavado de cara, sino ante un despliegue tecnológico donde el BMW iX5 se posiciona como la joya de la corona, ofreciendo una versatilidad nunca vista al coexistir con versiones de gasolina, diésel e híbridas enchufables.
Lo más llamativo es que la firma bávara ha decidido tirar la casa por la ventana, convirtiendo este modelo en el primer vehículo de la marca capaz de ofrecer cinco tecnologías de propulsión distintas. Esto significa que, ya sea que busques la eficiencia del hidrógeno o la potencia bruta de la electricidad, el iX5 tiene una respuesta preparada para cada tipo de conductor.
Diseño exterior y aerodinámica optimizada
A primera vista, el iX5 mantiene las proporciones robustas y elegantes de su hermano de combustión, pero el diablo está en los detalles. Para mejorar la eficiencia, BMW ha reducido la altura del chasis en apenas dos milímetros, un ajuste que parece insignificante pero que ayuda a reducir la resistencia al viento y otorga un comportamiento más cercano al de una berlina de lujo. Además, adopta el lenguaje visual «Neue Klasse», destacando una parrilla frontal con secciones ovoides más estrechas y verticales, siguiendo la estela del iX3.
Un habitáculo que parece sacado de una película

Si el exterior es sobrio, el interior es una auténtica fiesta tecnológica. Lo primero que te deja boquiabierto es la pantalla panorámica de 43 pulgadas que se extiende por la base del parabrisas, permitiendo proyectar hasta seis widgets informativos. Todo esto se gestiona desde una consola central táctil de 17,9 pulgadas y el nuevo sistema operativo «BMW X», que hace que la navegación sea fluida y rápida.
- Volante inteligente: Cuenta con botones iluminados bajo demanda y respuesta háptica.
- Pantalla para el copiloto: Una opción de 14,6 pulgadas para que el pasajero también esté en el ajo.
- IA avanzada: Un asistente personal con aprendizaje automático que se anticipa a tus necesidades.
El corazón eléctrico: Baterías y autonomías bestiales
Entrando en harina con la parte mecánica, el iX5 es una auténtica bestia. Utiliza una plataforma optimizada donde la deportividad no se sacrifica por el peso de las baterías. Para lograr un equilibrio perfecto, BMW ha implementado un sistema de control activo del balanceo, compensando el peso de una batería de iones de litio (NMC) con celdas cilíndricas de sexta generación.
En cuanto a números, hablamos de una capacidad bruta de 147,8 kWh (con una neta usable de unos 141-142 kWh), lo que permite alcanzar una autonomía máxima de 845 kilómetros si se usan llantas de 21 pulgadas. Si decides montar unas de 23 pulgadas para que el coche luzca más, prepárate para perder unos 200 kilómetros de rango. En cuanto a potencia, la versión 60 xDrive entrega unos estupendos 578 CV distribuidos entre dos motores, aunque se espera una variante M70 xDrive todavía más agresiva que dejará en el olvido al antiguo X5 M.
La apuesta por el hidrógeno: El iX5 Hydrogen
Pero ojo, que BMW no se queda solo en las baterías. Para 2027 y 2028, llegará el iX5 Hydrogen, desarrollado mano a mano con Toyota. Este modelo utiliza una pila de combustible de tercera generación que permite repostar hidrógeno en pocos minutos y alcanzar unos 750 kilómetros de autonomía. Es la solución ideal para quienes no pueden depender de un enchufe y buscan una movilidad con cero emisiones.
Este proyecto se apoya en la iniciativa HyMoS, que busca crear una red de estaciones de repostaje más robusta en Europa, especialmente en Alemania y Francia. La fabricación de estos sistemas de hidrógeno estará centralizada en la planta de Steyr, reforzando la soberanía tecnológica europea en el sector del transporte limpio.
Rendimiento técnico y carga ultra rápida
A nivel interno, el vehículo ha simplificado su arquitectura electrónica gracias al denominado «Corazón de la Alegría», un chip maestro que coordina la tracción integral y el flujo de energía. Además, el iX5 da el salto a un sistema eléctrico de 800 voltios, lo que le permite alcanzar potencias de carga de hasta 400 kW, reduciendo drásticamente el tiempo de espera en los cargadores públicos.
Este SUV eléctrico representa la culminación de la estrategia de apertura tecnológica de BMW, logrando combinar un par motor superior a los 800 Nm con una capacidad de almacenamiento energético que lo coloca muy por encima de sus competidores directos, rozando incluso la barrera teórica de los 1.000 kilómetros en condiciones óptimas.
Con una potencia que asusta, una autonomía que elimina cualquier rastro de ansiedad y la innovadora opción de hidrógeno, el nuevo BMW iX5 se consolida como el referente de los SUV premium, fusionando el lujo tradicional bávaro con la vanguardia de la movilidad sostenible.