- Plataforma MMA multienergía que permite versiones 100% eléctricas e híbridas.
- Autonomía destacada de hasta 657 km y carga ultrarrápida de 800V.
- Interior tecnológico con el MBUX Superscreen y asistencias de conducción nivel 2.
- Dimensiones incrementadas para ofrecer mayor espacio interior y confort.

Mercedes-Benz ha decidido dar un golpe sobre la mesa con la llegada de la tercera generación de su SUV compacto, el nuevo GLA. Este modelo no llega solo para renovar la imagen de su predecesor, sino que tiene una misión más ambiciosa: unificar la gama al absorber también las funciones del EQA, ofreciendo así una solución versátil que convive con motorizaciones eléctricas e híbridas bajo una misma carrocería.
El coche se asienta sobre la vanguardista plataforma multienergía MMA, lo que le permite jugar en dos ligas distintas según la preferencia del conductor. Por un lado, apuesta fuerte por la electrificación total, siguiendo la tendencia de los vehículos eléctricos modernos, y por otro, mantiene el soporte para quienes aún no quieren soltar la gasolina, aunque siempre con un toque de hibridación para mejorar la eficiencia y conseguir etiquetas ambientales más favorables.
Dimensiones y diseño exterior
Si echamos un vistazo a sus cotas, el GLA ha pegado un estirón considerable. Ahora alcanza los 4,57 metros de longitud, lo que supone un incremento de unos 14 centímetros respecto al anterior, además de ganar 6 centímetros en la distancia entre ejes (situándose en 2,79 m) y crecer 3 centímetros en anchura. Curiosamente, es un pelín más bajo, lo que junto a un coeficiente aerodinámico de 0,27, le otorga una silueta mucho más estilizada y dinámica.
En cuanto a la estética, el frontal varía según el motor. Las versiones eléctricas lucen una parrilla moderna, similar a la del Clase C eléctrico, que puede incluir una coreografía de bienvenida con 608 puntos de luz. Las híbridas optan por un diseño más clásico con 150 estrellas cromadas iluminadas. Los faros son LED de serie, aunque se pueden configurar con la tecnología MULTIBEAM LED para una iluminación adaptativa superior. La parte trasera se ha rediseñado para parecer más ancha, destacando una banda luminosa que une las ópticas y un difusor inferior acabado en negro piano.
Habitáculo y tecnología a bordo
Al entrar, lo primero que te deja boquiabierto es el MBUX Superscreen. Se trata de un panel de cristal que integra hasta tres pantallas: una de 10,25 pulgadas para el conductor y dos de 14 pulgadas, una central y otra opcional para el copiloto, ideal para ver YouTube o Disney+ mientras se viaja. Todo este ecosistema corre bajo el sistema operativo MB.OS, que integra Google Maps y el apoyo de inteligencias artificiales como ChatGPT y Gemini.
El espacio interior ha mejorado notablemente, especialmente en las plazas traseras, donde hay más espacio para las piernas, permitiendo que cuatro adultos de casi un metro noventa viajen cómodos. El maletero tiene una capacidad de 410 litros, que aunque es inferior a la de rivales como el BMW X1 o el Audi Q3, se compensa en la versión eléctrica con un maletero delantero (frunk) de 107 litros. Como detalle premium, destaca el techo panorámico SKY CONTROL, un cristal electrocrómico que cambia de transparente a opaco en milisegundos y que, de noche, simula un cielo estrellado.
Motorizaciones y autonomía
La gama eléctrica es la protagonista del lanzamiento. La versión 250+ destaca con 272 CV y una batería de 85 kWh, logrando una autonomía homologada de hasta 657 kilómetros. Para quienes buscan más potencia, el GLA 350 4MATIC ofrece 354 CV y tracción total. Un punto donde el GLA deja atrás a la competencia es la carga: gracias a su arquitectura de 800 voltios, admite potencias de hasta 320 kW en corriente continua, permitiendo recuperar 270 km en solo 10 minutos.
A principios de 2027 aterrizarán las versiones híbridas ligeras de 48V. Estas montan un motor de gasolina 1,5 litros turbo asistido por un pequeño motor eléctrico de 30 CV integrado en la caja 8F-eDCT de doble embrague. Se espera que existan variantes similares a las del CLA, como la 180 (156 CV) y la 220 (211 CV), permitiendo circular en modo eléctrico a bajas velocidades o incluso llaneando por autopista.
Equipamiento y asistencias
Mercedes ha estructurado la oferta en cuatro niveles: Style Line, PROGRESSIVE Line, AMG Line y AMG Line Plus. Los acabados AMG no solo mejoran la estética con llantas de hasta 20 pulgadas y detalles en fibra de carbono, sino que incluyen materiales más nobles como el cuero Nappa en el volante. Además, el coche ofrece modos de conducción como Eco, Comfort, Sport e Individual, y el modo Terrain para los que se atrevan con caminos no asfaltados.
La seguridad y la asistencia al conductor están en otro nivel gracias al sistema MB.DRIVE, que utiliza ocho cámaras, cinco radares y doce ultrasonidos. No solo mantiene el carril o la distancia, sino que puede cambiar de carril automáticamente al activar el intermitente. También incluye la curiosa opción de Capó transparente, que permite ver mediante la pantalla lo que hay justo debajo del coche para facilitar las maniobras.
Con un precio de salida que ronda los 54.725 euros para la versión 250+, este SUV se posiciona como una alternativa tecnológica y eficiente frente al Audi Q4 e-tron o el BMW iX1, combinando la practicidad de un coche familiar con la potencia de la nueva era eléctrica y la flexibilidad de las motorizaciones híbridas.
