- El Toyota Hilux eléctrico ya está disponible en España con precios desde 50.000 euros para particulares y 42.894 euros para flotas.
- Usa dos motores, 196 CV, tracción total y batería de 59,2 kWh, manteniendo capacidades todoterreno.
- La gama incluye acabados GX y VX para el eléctrico, y el Invincible se reserva a la versión microhíbrida de 204 CV.
- Toyota Gran Bretaña dejó caer una caravana de más de 760 kilos sobre una unidad, que sufrió daños leves y pudo moverse por sus propios medios.
La novena generación del Toyota Hilux ya está en el mercado español y, entre sus principales novedades, aparece por primera vez una versión completamente eléctrica. La marca mantiene además una alternativa diésel con hibridación ligera de 48 voltios, así que la gama se abre a distintos tipos de usuario: desde quien busca una pickup para trabajar hasta quien quiere una conducción sin emisiones locales sin renunciar a un vehículo de gran tamaño.
En términos de precios, la versión eléctrica arranca en 50.000 euros para particulares, mientras que la microhíbrida parte de 45.000 euros. Para flotas, las cifras bajan hasta los 42.894 euros en el caso del Hilux eléctrico y los 36.848 euros en el diésel microhíbrido, siempre hablando de acabados de acceso. Son cantidades que sitúan al modelo en una posición competitiva dentro de las pickups eléctricas y electrificadas, aunque no es el vehículo más barato del segmento.
Precios y disponibilidad en España
El desembolso inicial depende mucho del tipo de comprador. Para particulares, ambas mecánicas se ofrecen inicialmente con el acabado GX. La híbrida no es enchufable, sino una microhibridación de 48 V, y la eléctrica funciona solo con batería. En el canal de flotas, Toyota aplica tarifas específicas que rebajan bastante la factura, algo habitual en un modelo que también se usa como herramienta de trabajo.
La llegada del Hilux eléctrico no supone una ruptura total con la saga. La carrocería mantiene el planteamiento de pickup de doble cabina y gran capacidad, pero estrena imagen y soluciones pensadas para facilitar el uso diario. La novena generación se puede pedir ya en España, y las primeras unidades se asociarán a los acabados y motores que la marca ha ido desvelando.
Mecánicas: eléctrica y microhíbrida
La variante eléctrica, denominada comercialmente Hilux BEV, recurre a dos motores, uno por cada eje. En conjunto desarrollan 196 CV, equivalentes a 144 kW, y proporcionan tracción total permanente. La energía llega desde una batería de 59,2 kWh de capacidad. Toyota no ha puesto el foco en la autonomía como gran argumento, sino en mantener las cualidades de trabajo y campo que han hecho famosa a la Hilux.
Para quien necesite repostar en cualquier sitio y afrontar kilómetros sin depender de la red de carga, sigue estando el Hilux Hybrid 48V. Combina un motor turbodiésel de 2,8 litros y cuatro cilindros con un sistema eléctrico de 48 voltios. Declara 204 CV y 500 Nm de par, se asocia a una caja automática de seis relaciones y cuenta con tracción total conectable con reductora. Gracias a la microhibridación, accede al distintivo ECO de la DGT.
Más allá del motor, hay cambios pensados para el día a día. Por primera vez, la dirección tiene asistencia eléctrica en lugar de hidráulica, lo que debería aliviar las maniobras a baja velocidad y aportar una respuesta más controlada. También aparece el sistema Multi-Terrain Select, con modos para arena, barro, nieve, hierba o piedras, que ajusta la respuesta del propulsor y de las ayudas electrónicas según el terreno.
Diseño, equipamiento y seguridad
En el exterior, el nuevo Hilux adopta una imagen más angulosa y robusta. La parrilla es de tipo horizontal, los faros tienen un diseño más afilado y el capó se ha rediseñado. Las llantas pueden ser de 17 o 18 pulgadas según el acabado. En la zona de carga, el estribo lateral se ha desplazado 19 milímetros hacia fuera para facilitar el acceso, y el llamado Deck Step trasero soporta hasta 275 kilos.
El habitáculo recurre a dos pantallas: una para la instrumentación y otra para el sistema multimedia. En el acabado GX son de 7 y 9 pulgadas, respectivamente, e incluye faros Bi-LED y el paquete Toyota Safety Sense 3. El VX sube hasta las 12,3 pulgadas en ambos casos y añade asientos de cuero con regulación eléctrica, climatizador bizona, control de descenso, Multi-Terrain Select y monitor de visión panorámica.
Por encima se sitúa el acabado INVINCIBLE, reservado a la versión microhíbrida. Añade llantas de 18 pulgadas, equipo de sonido JBL Premium, asientos traseros calefactables, bloqueo del diferencial posterior, cámaras para controlar el entorno fuera del asfalto y protección para la zona de carga. La gama eléctrica se queda, por tanto, con los niveles GX y VX.
En materia de asistentes, la dotación es la habitual en un vehículo moderno: asistencia proactiva a la conducción, sistema de parada de emergencia, detector de ángulo muerto, asistente de salida segura y una cámara que vigila posibles signos de fatiga del conductor. Son ayudas que no convierten al Hilux en un coche de carreras, pero sí facilitan los trayectos largos y las maniobras complicadas.
Prueba extrema de resistencia
Más allá de las cifras, Toyota Gran Bretaña quiso demostrar que la electrificación no rebaja la resistencia histórica del modelo. Para ello sometió a una unidad eléctrica a una prueba poco convencional: dejar caer una caravana de más de 760 kilos sobre la camioneta desde unos nueve metros de altura. El impacto levantó una buena nube de escombros y causó daños leves en la carrocería, según la marca.
Lo llamativo llegó después. La pickup no solo soportó el golpe, sino que arrancó y se marchó por sus propios medios del lugar de la prueba. Toyota utilizó este experimento para subrayar que la Hilux eléctrica mantiene el enfoque de durabilidad y fiabilidad que ha acompañado a la saga durante décadas, incluso con un sistema de propulsión completamente distinto al de las versiones de combustión.
Con todo esto, el Toyota Hilux eléctrico llega a España como una alternativa singular dentro de las pickups. Ofrece 196 CV, tracción total y batería de 59,2 kWh, mantiene capacidades todoterreno como los 21,2 centímetros de altura libre y los 70 centímetros de vadeo, y se vende desde 50.000 euros para particulares. La versión microhíbrida de 204 CV y etiqueta ECO queda como opción para quien prefiera un diésel con apoyo eléctrico, mientras que la prueba extrema demuestra que Toyota quiere conservar el aire de vehículo duro incluso en su salto a la electricidad.