- Porsche confirma que el próximo 718 Boxster y Cayman será exclusivamente eléctrico: no habrá versiones de gasolina.
- La marca sostiene que un 718 térmico nunca recibió aprobación oficial, aunque durante meses se especuló con un bóxer de seis cilindros.
- El lanzamiento se retrasa: presentación previsible en 2027 y primer año completo de producción en 2028, con plataforma compartida en el Grupo Volkswagen.
- La electrificación del 718 no implica abandonar la combustión en toda la gama: Porsche mantiene el 911, híbridos enchufables y futuros SUV térmicos.
Porsche ha zanjado una de las dudas que más ha mareado a los aficionados en los últimos tiempos: el próximo 718 no tendrá versiones de gasolina. La firma de Zuffenhausen ha confirmado que los futuros Boxster y Cayman se plantean exclusivamente con propulsión eléctrica, de modo que la posibilidad de un bóxer de seis cilindros queda descartada para esta nueva hornada. La decisión se enmarca en la hoja de ruta Sportwagenschmiede ’35, presentada durante el Capital Markets Day de la compañía.
La marca insiste en que no se trata de una cancelación al uso, porque nunca hubo una aprobación formal de un 718 térmico. Matthias Rauter, responsable de comunicación corporativa, ha señalado que se estudió un proyecto de ese tipo, pero que no llegó a recibir luz verde. A efectos prácticos, el resultado es el mismo: quien espere un Boxster o un Cayman nuevo con motor de combustión tendrá que mirar al mercado de ocasión o a otras alternativas.
Porsche cierra la puerta a un 718 de gasolina
Durante meses se especuló con que las variantes más radicales del 718 podrían conservar un motor térmico. La idea encajaba con el discurso ambiguo que la marca había mantenido sobre una posible cartera de propulsión a medio plazo. Incluso se habló de una opción bóxer de seis cilindros para las versiones más altas, pero esa hipótesis ha quedado desmentida por la propia Porsche.
El responsable de comunicación ha explicado que no existe una cancelación oficial porque el 718 de combustión jamás formó parte del programa aprobado. La compañía prefiere hablar de una decisión coherente con su estrategia actual, no de un cambio de última hora. Con todo, el mensaje para el entusiasta es claro: la próxima generación del deportivo de motor central nacerá sin alternativas de gasolina.
Un proyecto retrasado que apunta a 2028
Los prototipos han seguido rodando con camuflaje, sin señales de tubos de escape ni indicios de una versión térmica. Eso refuerza la idea de que el desarrollo avanza por la senda eléctrica, aunque Porsche no ha desvelado todavía datos clave como la capacidad de la batería, la potencia de carga en corriente continua o la autonomía homologada. Tampoco hay precios oficiales para España o el resto de Europa.
La plataforma será nueva y se compartirá dentro del Grupo Volkswagen. Esa base también servirá para el Audi Concept C, un deportivo con techo targa que llegará en 2027 y se venderá exclusivamente como eléctrico. La colaboración entre Porsche y Audi busca acelerar la ingeniería y reducir costes sin borrar el carácter propio de cada marca.
Qué cambia dentro de la gama Porsche
La decisión sobre el 718 no significa que Porsche renuncie a los motores de combustión en toda su gama. La compañía mantiene inversiones en mecánicas térmicas e híbridos enchufables, y tiene previsto lanzar en 2028 un SUV con opciones de gasolina e híbrida enchufable que convivirá con el Macan eléctrico. Ese modelo está llamado a cubrir el hueco que deja el Macan de combustión y a tener un peso importante en las ventas y la rentabilidad.
El 911, por su parte, queda fuera de cualquier plan de electrificación total. Seguirá siendo el gran pilar de la marca y conservará versiones de combustión dentro de esta hoja de ruta. Porsche quiere reforzar su imagen y trasladar el ADN del 911 al resto de la gama, pero sin convertir al icono en un coche exclusivamente eléctrico.
La estrategia también busca vender menos coches, pero más caros y exclusivos. La firma alemana quiere reducir su dependencia del volumen y centrarse en modelos de mayor margen, personalización y valor añadido. Es un giro que afecta a toda la compañía y que explica por qué el 718 eléctrico se presenta como una apuesta arriesgada, pero alineada con esa filosofía de producto.
Audi, Mission S y otros movimientos en el horizonte
Además del 718 eléctrico, Porsche ha confirmado avances en otros frentes. El próximo 15 de octubre mostrará un primer adelanto de Mission S, un ejercicio de diseño que anticipa un superdeportivo de motor central situado por encima del 911. La marca quiere mantener vivo el deseo por sus modelos más radicales, aunque el contexto sea de contención de costes y menor volumen.
En paralelo, la compañía sigue apostando por nuevas generaciones de baterías y sistemas de propulsión para cubrir cada segmento relevante. El 718 eléctrico será uno de los primeros pasos de esa etapa y está llamado a demostrar que un deportivo de acceso puede ser eléctrico sin perder agilidad, precisión y sensaciones. La marca asegura que la nueva arquitectura permitirá conservar una posición de conducción baja y un reparto de masas favorable.
Lo que todavía no se sabe
A día de hoy, Porsche no ha publicado cifras de potencia, batería, autonomía WLTP ni tiempos de recarga del futuro 718 eléctrico. Esos datos serán determinantes para compararlo con los Boxster y Cayman de combustión, sobre todo en un segmento donde el peso y el comportamiento dinámico importan tanto como la aceleración.
También queda por ver cómo reacciona el mercado europeo. La demanda de deportivos eléctricos es modesta y el 718 siempre ha sido la puerta de entrada a Porsche, por lo que el equilibrio entre precio, prestaciones y exclusividad será delicado. La marca no quiere precipitarse y prefiere ajustar el lanzamiento antes que asumir un tropiezo comercial.
Con este movimiento, Porsche deja claro que su futuro combinará eléctricos, híbridos enchufables y motores de combustión según el modelo. El 718 Boxster y el 718 Cayman serán eléctricos y no habrá marcha atrás en esa decisión, pero el resto de la gama mantiene varias vías abiertas. La próxima cita clave será ver cómo concreta la marca el calendario y las cifras de un deportivo que tendrá que convencer tanto a los fieles al motor térmico como a los nuevos clientes.

