- Modelo exclusivo para China con diseño fastback y lenguaje estético The Origin.
- Autonomía de hasta 650 km gracias a baterías LFP de CATL y arquitectura de 800V.
- Interior tecnológico con pantalla 4K de 27 pulgadas y procesador Snapdragon 8295.
- Precios de preventa extremadamente competitivos desde los 15.230 euros aproximadamente.
Hyundai ha decidido tirar la casa por la ventana en el gigante asiático, lanzando un vehículo que no es precisamente lo que esperaríamos de la familia Ioniq. El nuevo Ioniq V llega como la punta de lanza de una estrategia agresiva denominada ‘China-first’, donde el objetivo es claro: dominar el terreno donde se está cocinando el futuro de la movilidad eléctrica mundial. No se trata de un simple ajuste de los modelos que ya conocemos en Europa, sino de un coche pensado desde cero para satisfacer los gustos y exigencias de los conductores chinos.
Este modelo es el primero de una ambiciosa hoja de ruta que incluye el lanzamiento de veinte nuevos vehículos en los próximos cinco años, respaldada por una inversión que ronda los 10.000 millones de euros. El Ioniq V no solo busca vender unidades, sino establecer un nuevo estándar de lujo y tecnología, fusionando la elegancia de una berlina con la versatilidad de un crossover, todo ello bajo el sello de la colaboración con Beijing Automotive Group (BAIC).
Un diseño que rompe moldes
Si hablamos de estética, el Ioniq V es un auténtico espectáculo visual. Se basa en el concepto Venus y debuta con un lenguaje de diseño llamado The Origin, que huye de lo convencional. Presenta una silueta fastback muy fluida, con un techo que describe una sola curva continua, lo que le otorga un aire que recuerda a los superdeportivos, específicamente a algunos modelos de Lamborghini. Esta aerodinámica no es solo por postureo, ya que consigue un coeficiente de arrastre de 0,23 Cd, optimizando el consumo de energía.
En el exterior, Hyundai ha eliminado la parrilla tradicional para dejar paso a una superficie cerrada y minimalista. Los detalles están muy cuidados, destacando las puertas sin marco, los retrovisores flotantes y un sistema de iluminación avanzado denominado Dimensional Light Blade en la parte delantera y Dimensional Star Track en la trasera. Sus dimensiones son generosas, alcanzando los 4,90 metros de longitud y una batalla de 2,90 metros, lo que asegura que quien viaje atrás no vaya apretado.
Tecnología de vanguardia en el habitáculo

Al entrar en el coche, lo primero que te deja con la boca abierta es el concepto Nebula Wrap-around. El interior es una mezcla de materiales premium como la Alcantara y una iluminación ambiental llamada Nebula Light. Sin embargo, la joya de la corona es una megapantalla 4K de 27 pulgadas que domina el salpicadero y que puede ser utilizada tanto por el conductor como por el pasajero. Todo este despliegue digital es gestionado por un potentísimo procesador Qualcomm Snapdragon 8295.
Para que el conductor no tenga que despegar los ojos de la carretera, el Ioniq V sustituye el cuadro de instrumentos tradicional por un Head-up Display (HUD) de 11,98 pulgadas llamado Cyber Eye. Además, el coche integra inteligencia artificial avanzada mediante modelos de lenguaje como Ernie Bot de Baidu y Doubao de ByteDance, permitiendo que el asistente de voz entienda órdenes naturales. Para redondear la experiencia, el sistema de sonido cuenta con ocho altavoces compatibles con Dolby Atmos.
Prestaciones mecánicas y autonomía

Bajo el capó (o mejor dicho, en el chasis), el Ioniq V utiliza la plataforma Electric Global Modular Platform y recurre a baterías LFP suministradas por CATL. Dependiendo de la configuración, existen dos opciones principales: una batería de 53,5 kWh que entrega 188 CV y otra más capaz de 66,8 kWh con 225 CV. Ambas versiones están adaptadas a una arquitectura de 800V, lo que garantiza que las recargas sean extremadamente rápidas.
- Autonomía estándar: Entre 520 y 540 km según el ciclo chino.
- Autonomía extendida: Hasta 650 km en la versión de mayor capacidad.
- Aceleración: El modelo más potente alcanza los 100 km/h en unos 7,7 segundos.
- Seguridad: Incorpora el sistema ADAS Starry Sky desarrollado con Momenta, que incluye radares y cámaras para conducción asistida en autopista.
Precios y posicionamiento en el mercado

Lo más sorprendente es, sin duda, el precio. Aunque inicialmente se hablaba de cifras cercanas a los 30.000 euros, los precios de preventa oficiales en China son mucho más bajos. La versión Standard Edition comienza en los 119.900 yuanes, que se traducen en unos 15.230 euros. Por un importe ligeramente superior, se puede acceder a la Smart Driving Edition (unos 16.300 euros) o a la Long-Range Edition, que ronda los 17.700 euros.
Es importante no confundir este modelo con el Ioniq 5 N, que es una bestia deportiva de 650 CV diseñada para el circuito y el placer de conducir. El Ioniq V, en cambio, busca el equilibrio y la sofisticación, posicionándose como un vehículo de gran tamaño y alta tecnología para el día a día. Aunque por ahora es un producto exclusivo para China, muchos esperamos que Hyundai decida traer algo similar a los mercados occidentales.
Este sedán eléctrico representa la apuesta total de Hyundai por la innovación china, combinando un diseño disruptivo de casi cinco metros con una autonomía real muy competitiva y un equipamiento tecnológico que incluye pantallas 4K e IA. Con precios que empiezan en los 15.000 euros y una infraestructura de carga rápida de 800V, el Ioniq V se presenta como una herramienta agresiva para conquistar el mercado asiático y marcar la pauta de lo que vendrá en la movilidad sostenible.