- Sistema híbrido enchufable con una potencia conjunta de 262 CV y etiqueta Cero.
- Autonomía eléctrica de hasta 130 km y un alcance total que supera los 1.000 km.
- Habitabilidad superior en el segmento D con maletero de 528 litros y gran espacio trasero.
- Siete niveles de equipamiento distribuidos en acabados Pro, Pro+ y Max+.
Si estás buscando un coche que rompa un poco los esquemas, el Geely Starray EM-i ha aterrizado en nuestro mercado para dar guerra. No se trata de un SUV más, sino de una propuesta que intenta mezclar tecnología punta, eficiencia energética y un diseño que parece sacado de una película de ciencia ficción, posicionándose como un rival directo para modelos ya asentados como el Toyota RAV4 o el BYD Seal U.
Este vehículo no solo llega con el respaldo de la arquitectura GEA, sino que apuesta por un concepto de movilidad flexible. Con el Starray EM-i, la firma china quiere demostrar que puede competir en el segmento D ofreciendo un paquete muy completo donde el espacio interior y la autonomía eléctrica son los platos fuertes, permitiendo moverse por la ciudad sin gastar una gota de gasolina.
Un diseño que atrae miradas
Visualmente, el coche es una auténtica pasada. Sus líneas son fluidas y redondeadas, inspirándose en la arquitectura y la porcelana tradicional china para crear una estética vanguardista. El frontal es muy llamativo gracias a unos grupos ópticos estilizados y una firma lumínica que le da un aire futurista. Si miramos la silueta, el techo cae ligeramente hacia atrás, lo que le otorga un dinamismo muy parecido al de un SUV coupé.
En cuanto a sus dimensiones, hablamos de un vehículo imponente: mide 4,74 metros de largo, 1,90 metros de ancho y 1,68 metros de alto. Todo esto se asienta sobre una distancia entre ejes de 2,75 metros, lo que se traduce en que el espacio interior es sencillamente brutal, especialmente para quienes viajan en la plaza posterior.
Tecnología y confort en el habitáculo
Al entrar, lo primero que te deja boquiabierto es el minimalismo. Casi no hay botones físicos; todo el control recae en una pantalla táctil central de 15,4 pulgadas que gestiona prácticamente todas las funciones del coche. Para los amantes de la música, el sistema FLYME SOUND se encarga de que la experiencia auditiva sea de primer nivel, mientras que la iluminación ambiental personalizable permite darle el toque propio al interior.
La habitabilidad es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. En las plazas traseras, tres adultos pueden ir cómodos incluso en rutas largas, ya que el suelo es completamente plano al no haber túnel central. Además, los respaldos son reclinables y el acolchado es muy generoso, evitando que los muslos queden suspendidos y mejorando el confort en trayectos largos.
Si hablamos de carga, el maletero ofrece 528 litros de capacidad, que pueden expandirse hasta los 2.065 litros si abatimos los asientos. Es muy práctico gracias a que tiene formas regulares y una boca de carga ancha, además de un compartimento oculto bajo el suelo ideal para guardar los cables de carga y el kit de herramientas.
Corazón híbrido y rendimiento
Bajo el capó, el Starray EM-i utiliza un sistema híbrido enchufable desarrollado por Horse Powertrain. Combina un motor térmico de 1.5 litros con un propulsor eléctrico, logrando una potencia conjunta de 262 CV. Este sistema permite tres modos de gestión: EV (eléctrico), Hybrid y Power, adaptándose a lo que necesites en cada momento.
La autonomía es donde este SUV saca pecho. Dependiendo de la batería elegida (18,4 kWh o 29,8 kWh), el coche puede recorrer eléctricamente entre 83 y 136 kilómetros según el ciclo WLTP. Si sumamos el depósito de combustible, la autonomía total puede alcanzar los 1.055 kilómetros, lo que lo hace ideal para viajes largos sin el estrés de buscar un cargador cada dos por tres.
En carretera, el coche se siente aplomado y seguro. La suspensión está equilibrada para ofrecer confort sin perder precisión en curvas. Aunque la dirección no es la más comunicativa del mundo, permite regular el peso en tres niveles, ajustándose a la velocidad del vehículo. Eso sí, es notable que cuando la batería está muy baja y se le exige potencia, el ruido del motor se hace más presente.
Equipamiento y opciones de compra
Geely ha estructurado su gama en tres niveles: Pro, Pro+ y Max+. El acabado más sencillo ya viene muy bien dotado con llantas de 18 pulgadas, faros LED, navegador con Android Auto y Apple CarPlay, y un cuadro de instrumentos digital de 10 pulgadas. El tope de gama, el Max+, añade extras como asientos delanteros ventilados y calefactables.
En el apartado de seguridad, no se han guardado nada. Incluye sistemas ADAS de nivel 2, cámara de visión 360 grados, frenado automático de emergencia, detección de punto ciego y reconocimiento de señales de tráfico. Todo esto apoyado en la plataforma CMA, desarrollada junto a Volvo, que garantiza una estructura rígida y segura.
Respecto a los precios, el modelo Pro parte de los 33.490 euros, el Pro+ de los 35.990 euros y el Max+ de los 37.990 euros. Sin embargo, si se aprovechan las campañas de financiación y las ayudas del Plan Auto+, el precio final puede bajar hasta los 26.215 euros, lo que lo convierte en una opción extremadamente competitiva en relación calidad-precio.
Este SUV híbrido enchufable se presenta como una alternativa inteligente para familias que buscan espacio, diseño futurista y una eficiencia energética real, destacando especialmente por su autonomía eléctrica y su generosa habitabilidad interior, convirtiéndose en un referente de la nueva era de la automoción china en España. Para conocer más detalles, puedes leer este análisis completo del Geely Starray EM-i.
