- Potencia máxima de 375 CV con tracción integral eléctrica y capacidad de trepar pendientes del 20%.
- Autonomía superior a los 600 km en la versión 4xe y hasta 674 km en la variante Long Range.
- Equipamiento todoterreno con vadeo de 480 mm y sistema Selec-Terrain de cinco modos.
- Interiores ultraresistentes con tapicería de poliuretano y superficies antiarañazos para mascotas.
Si creías que pasar al mundo eléctrico significaba dejar atrás las rutas complicadas y el barro, Jeep acaba de darte una bofetada de realidad. El nuevo Jeep Compass 4xe llega para demostrar que se puede ser sostenible sin volverse un coche «doméstico» o aburrido, manteniendo ese espíritu aventurero que hace que la marca sea tan mítica entre los amantes del campo.
No estamos ante un simple SUV con batería, sino ante una estratégia multienergía donde el usuario puede elegir desde híbridos ligeros hasta versiones totalmente eléctricas. El Compass ha evolucionado para ofrecer una versatilidad brutal, combinando la comodidad de la ciudad con una capacidad todoterreno que deja muy cortos a sus rivales directos del segmento C-SUV.
Potencia y Tracción: El corazón eléctrico del 4xe
La joya de la corona es, sin duda, la versión 100% eléctrica de tracción integral. Este modelo no se anda con chiquitas, ya que monta una arquitectura de doble motor que entrega una potencia conjunta de 375 CV. Lo más interesante es que el motor trasero ha sido desarrollado específicamente por Jeep, permitiendo un control independiente de cada eje y una respuesta inmediata cuando el asfalto se termina.
Para los que buscan torque real en situaciones críticas, el sistema incluye un reductor 14:1 que puede lanzar hasta 3.100 Nm en las ruedas traseras. Esto no es solo un dato para presumir en el papel; significa que el coche es capaz de trepar pendientes del 20% apoyándose únicamente en su eje posterior, algo que redefine lo que esperamos de un SUV eléctrico moderno.
Autonomía y Carga: Libertad sin ansiedades
Uno de los miedos clásicos al comprar un eléctrico es quedarse tirado, pero aquí Jeep ha hecho los deberes. El Compass 4xe cuenta con una batería de 96,1 kWh de energía útil, lo que se traduce en una autonomía superior a los 600 kilómetros según el ciclo WLTP. Es una cifra más que solvente para quien quiera salir de la rutina urbana y meterse en rutas largas sin estar pegado al mapa buscando el siguiente cargador.
En cuanto a los tiempos de espera, el coche es bastante ágil: puedes pasar del 20% al 80% de carga en solo 27 minutos. Si prefieres una opción más enfocada a los kilómetros que a la potencia bruta, existe el Compass Full Electric Long Range, que con una batería de 96,3 kWh y tracción delantera alcanza los impresionantes 674 kilómetros de autonomía y unos 231 CV.
Capacidades Off-Road: No es un SUV de ciudad

Jeep ha modificado la estructura física del vehículo para que no sufra en el campo. La suspensión se ha elevado 10 milímetros, mejorando la distancia al suelo. Sus ángulos son dignos de un auténtico Jeep: 28 grados de ataque, 17 grados ventrales y 31 grados de salida, sumado a una capacidad de vadeo de hasta 480 mm, ideal para cruzar pequeños arroyos sin miedo.
Para gestionar todo este potencial, el sistema Selec-Terrain ofrece cinco modos de conducción. Además del modo Auto y el Sport, tenemos el Snow para superficies resbaladizas y el Sand/Mud para arena o barro. El modo 4WD Lock es la herramienta definitiva para los caminos más difíciles, ya que prioriza la tracción total y bloquea la potencia para evitar que el coche se quede encallado.
Interiores y Versiones: Upland vs Overland

Por dentro, el Compass 4xe es un búnker preparado para la vida real. Los asientos están revestidos de poliuretano, un material mucho más resistente que la tela y facilísimo de limpiar si te manchas con barro. Además, los respaldos traseros cuentan con una superficie antiarañazos, pensando específicamente en quienes llevan mascotas o equipo de camping que podría destrozar un tapizado convencional.
El modelo se divide principalmente en dos acabados. La versión Upland es la apuesta por la funcionalidad, incluyendo de serie el control de descenso, barras de techo y llantas de 19 pulgadas con neumáticos M+S. Por otro lado, la versión Overland es la opción más sofisticada, destacando por su parrilla retroiluminada, acabados en negro mate y una tapicería ultrarresistente que aguanta cualquier trote.
Otras alternativas electrificadas
Para quienes no necesiten la potencia del 4xe, la gama es muy amplia. Tenemos el e-Hybrid de 145 CV para un uso urbano eficiente y el e-Hybrid Plug-In (híbrido enchufable) que ofrece una autonomía eléctrica de unos 50 km y una potencia combinada de 240 CV. Este último es ideal para quienes quieren hacer sus trayectos diarios sin gastar una gota de gasolina pero mantienen la seguridad del motor térmico para viajes largos.
El espacio interior tampoco se ha descuidado gracias a la plataforma STLA Medium. El maletero ofrece hasta 550 litros y se han añadido 34 litros extra en pequeños compartimentos de almacenamiento, haciendo que el habitáculo sea sorprendentemente práctico para un C-SUV. Todo esto se complementa con una conducción autónoma de nivel 2 y un equipamiento tecnológico de vanguardia con pantallas digitales y conectividad total.
Con una oferta que abarca desde los 145 CV del híbrido ligero hasta los 375 CV del 4xe, Jeep ha logrado crear un ecosistema donde la electrificación no limita la aventura, sino que la potencia. Ya sea buscando la máxima autonomía de 674 km o la capacidad de vadeo y tracción total, el Compass se posiciona como una herramienta versátil que no obliga al conductor a elegir entre ecología y libertad.